Misión Euclid: astrónomos encuentran señales asombrosas en el espacio
La misión Euclid de la Agencia Espacial Europea ha identificado 26 millones de galaxias en su primer barrido de observación en tres zonas del cielo. Algunas de estas estructuras cósmicas se encuentran a una distancia de 10,5 billones de años luz. En los próximos años, la sonda continuará realizando estudios detallados en estas áreas con el objetivo de elaborar un mapa preciso del Universo.
La capacidad del telescopio ha permitido detectar diez veces más galaxias barradas en un corto período de tiempo en comparación con más de dos décadas de observaciones realizadas por los telescopios espaciales Hubble y James Webb. Francisco Castander, investigador del Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC y del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña, destacó que este logro es resultado de la alta resolución del instrumento y del extenso campo de visión que abarca.
En una rueda de prensa, Valeria Pettorino, científica de la misión Euclid, resaltó la magnitud de los datos obtenidos en una sola observación de tres días. “Es increíble cómo una sola observación ha podido proporcionar esta gran cantidad de datos que serán un filón de oro para la investigación astronómica”, afirmó. La información recopilada ha sido presentada en 34 artículos científicos que describen los primeros hallazgos del proyecto.
Lanzada en julio de 2023, Euclid ha explorado tres zonas contiguas del cielo, donde continuará realizando estudios más detallados. En su primera fase, la sonda observó un área de 63 grados cuadrados, equivalente a más de 300 veces el tamaño de la Luna llena, convirtiéndose en la exploración más amplia llevada a cabo por un telescopio espacial.
Durante los seis años que durará la misión, cada una de estas áreas será examinada entre 30 y 52 veces, lo que permitirá mejorar la resolución progresivamente y ampliar el catálogo de objetivos a estudiar. “Nos esperan grandes descubrimientos ”, señaló Pettorino.
Las imágenes captadas hasta el momento revelan cientos de miles de galaxias con variaciones en forma, tamaño y luminosidad. Rafael Toledo, investigador de la Universidad Politécnica de Cartagena y miembro del equipo de Euclid, destacó la relevancia de estos datos. “Son de una profundidad y un detalle tan impresionante que permitirán a los astrónomos familiarizarse con los datos que va a generar la misión y programar su explotación científica más allá de los objetivos cosmológicos que se ha marcado el consorcio”, afirmó.
El primer conjunto de datos también incluye un estudio sobre la clasificación de más de 380.000 galaxias, organizadas según características como brazos espirales, barras centrales y colas de marea. Esta clasificación ha sido realizada mediante el algoritmo de inteligencia artificial (IA) "Zoobot", desarrollado con la colaboración de 9.976 voluntarios de ciencia ciudadana que entrenaron al sistema con imágenes del telescopio Euclid.
El catálogo generado representa solo el 0,4% del total de galaxias de resolución similar que se espera obtener a lo largo de la misión. Esta información será clave para responder a cuestiones científicas sobre la formación de los brazos espirales y el crecimiento de los agujeros negros supermasivos. Se estima que, en seis años de operación, Euclid captará imágenes de más de 1.500 millones de galaxias y enviará diariamente alrededor de 100 GB de datos, lo que hace fundamental el uso de IA para su análisis y clasificación.
Los modelos de inteligencia artificial han permitido, además, identificar 500 candidatos a lentes gravitacionales, un fenómeno que ocurre cuando una galaxia en primer plano y su halo de materia oscura desvían la luz de una galaxia más distante, creando una imagen distorsionada. Con la ayuda de estos modelos, se prevé la detección de aproximadamente 7.000 candidatos a lentes gravitacionales en la publicación de datos de 2026 y hasta 100.000 al final de la misión, lo que representa un aumento significativo respecto al número actualmente conocido.
Euclid también medirá las formas distorsionadas de miles de millones de galaxias a lo largo de 10.000 millones de años de historia cósmica, proporcionando una visión tridimensional de la distribución de la materia oscura y la expansión del Universo. Estos datos abrirán la puerta a importantes descubrimientos en la cosmología y en la evolución de las estructuras del espacio.
Los datos recopilados serán de gran utilidad para estudios astrofísicos a diferentes escalas, desde cúmulos de galaxias hasta objetos de tamaño planetario. Cada descubrimiento permitirá profundizar en el conocimiento de la dinámica del Universo y de los procesos físicos que han determinado su evolución.
El telescopio cuenta con un instrumento de imagen visible de alta resolución que permite medir con precisión la morfología y distribución de las galaxias. Además, su instrumento de observación en el infrarrojo cercano es esencial para determinar las distancias y masas de estos cuerpos celestes, contribuyendo a un mejor entendimiento del Universo.

