Hallan en Irak hachas de mano que podrían tener 1.5 millones de años
Arqueólogos de la Vrije Universiteit Brussel (VUB) llevaron a cabo una investigación en el desierto occidental de Irak a finales de 2024 para evaluar la posibilidad de conservar sitios arqueológicos con artefactos pertenecientes al Paleolítico Inferior y Medio. El estudio se centró en la zona de Al-Shabakah, un área que en el Pleistoceno albergó un extenso lago y que aún conserva vestigios de antiguos lechos de ríos secos.
Durante la prospección en superficie, los arqueólogos descubrieron más de 850 artefactos, entre ellos hachas de mano del Paleolítico Inferior y láminas Levallois del Paleolítico Medio. Según los especialistas, las hachas de mano podrían datar de hace 1.5 millones de años, una etapa caracterizada por los primeros avances en la fabricación de herramientas de piedra.
"El trabajo de campo fue un gran éxito", afirmó Ella Egberts, investigadora de la VUB. "Nuestra investigación nos permitió identificar siete sitios paleolíticos en un área de 10 por 20 kilómetros. En uno de ellos realizamos un estudio sistemático para analizar la distribución espacial de los materiales y llevar a cabo un análisis preliminar de su tecnología y tipología", agregó
Egberts destacó que el estudio de la distribución de estos sitios contribuirá a una mejor comprensión de la historia geomorfológica de la región y del uso del paisaje por parte de los primeros grupos humanos. Además, el análisis detallado de los artefactos permitirá obtener nuevos datos sobre la evolución humana en la península arábiga.
Otro aspecto relevante de la investigación fue su enfoque educativo. "Una parte fundamental del trabajo de campo fue la capacitación de estudiantes iraquíes en geoarqueología y arqueología del Paleolítico. Tres estudiantes participaron en la excavación y, posteriormente, realizamos un taller en la Universidad de Al-Qadisiyah para inspirar a más alumnos y académicos", explicó Egberts.
Los descubrimientos también fueron presentados en una conferencia en Karbala ante un público académico interdisciplinario interesado en la historia del desierto occidental. Además, los resultados se expusieron ante la prensa y el público general en la Unión de Escritores de Najaf. "Fue una experiencia enriquecedora enseñar a niños de escuelas locales sobre los descubrimientos prehistóricos en la región", concluyó Egberts.

