Presenta:

Cómo se encuentra el Papa Francisco este viernes 28, según el Vaticano

Mientras sigue hospitalizado, el papa sigue orando y llevando a cabo tareas religiosas en su habitación. Desde la Oficina de Prensa del Vaticano indicaron que el pronóstico aún es reservado.
El papa fue hospitalizado el pasado 14 de febrero Foto: Noticias Argentinas
El papa fue hospitalizado el pasado 14 de febrero Foto: Noticias Argentinas

El Papa Francisco pasó una noche sin complicaciones y continúa descansando, según informó la Oficina de Prensa del Vaticano este viernes 28 de febrero. Si bien, en las últimas horas se supo que el Sumo Pontífice salió de la fase más crítica, su estado de salud sigue siendo complejo y el pronóstico se mantiene reservado.

"Como en los días pasados, la noche transcurrió tranquilamente y el Papa ahora está descansando", informaron desde la oficina de Prensa la Santa Sede este viernes, a través de su web oficial y las redes sociales. Es así que, Francisco I permanece internado en el Policlínico Agostino Gemelli desde el 14 de febrero pasado, donde recibe tratamiento médico y sigue en observación.

En el último parte médico difundido de manera oficial, la tarde del jueves 27, se detalló que el Sumo Pontífice se encuentra en proceso de mejoría y que su tratamiento incluye la alternancia entre oxigenoterapia de alto flujo y el uso de ventimask. Sin embargo, los médicos señalaron que aún se requieren más días de estabilidad clínica antes de evaluar su recuperación.

El papa permanece internado desde el 14 de febrero. Foto: EFE

Durante la mañana del jueves, el Papa continuó con sesiones de fisioterapia respiratoria y descansó. Por la tarde, dedicó tiempo a la oración en la capilla del apartamento privado dentro del hospital y también realizó algunas actividades laborales.

A pesar de su internación, Francisco continúa con su labor pastoral. Es más, en los días previos a su hospitalización, respondió una carta enviada por una madre de Roma que perdió a su hijo de 21 años en un accidente. En su respuesta, el Pontífice citó a San Juan Pablo II al afirmar que “no hay mal del que Dios no sepa sacar un bien mayor”.