Hamás se adjudicó el atentado en Israel y aumenta la tensión en Medio Oriente
El Batallón de Tulkarem, considerado el brazo militar de Hamás en la región, asumió la responsabilidad del fallido atentado múltiple con explosivos que había sido planeado en el centro de Israel. La operación, que se habría desarrollado en el área metropolitana de Tel Aviv, tenía como objetivo desestabilizar aún más la seguridad de la nación, un intento que fue frustrado gracias a la intervención de las fuerzas de seguridad israelíes.
En respuesta a este intento de atentado, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ordenó un endurecimiento de las operaciones militares en la región, con un foco específico en los campos de refugiados de Judea y Samaria, particularmente en Tulkarem, donde se habrían gestado estos planes terroristas. Katz, a través de un comunicado, fue categórico: "Perseguiremos a los terroristas sin descanso y destruiremos sus infraestructuras", aseveró, advirtiendo además a la población local que aquellos que brindaran apoyo a los terroristas enfrentarían graves consecuencias.
El funcionario también señaló que los campos de refugiados, algunos de los cuales operan como bases avanzadas del denominado "eje del mal iraní", serían objeto de una ofensiva intensificada. "Quienes den refugio y apoyo al terrorismo pagarán un alto precio", subrayó Katz, reforzando su postura de confrontación sin tregua contra las células terroristas en la región.
Atentados combinados
Al menos dos colectivos explotaron en simultáneo en la ciudad de Bat Yam, ubicada en la periferia sur de la ciudad israelí de Tel Aviv. Hasta el momento no se reportaron víctimas y las autoridades investigan si se trató de un atentado terrorista.
Según las primeras informaciones, las unidades estaban vacías y ubicadas en diferentes puntos de la ciudad, situación que amplia la posibilidad de un atentado. En este contexto, medios israelíes informan que el objetivo era que los colectivos explotaran en una zona concurrida, algo que no terminó ocurriendo presuntamente por un error en la sincronización de las detonaciones.
Fuentes de inteligencia sugieren que el ataque estaba originalmente programado para llevarse a cabo en una zona concurrida, posiblemente cerca del centro comercial de Bat Yam, pero un error en la sincronización habría impedido su ejecución en tiempo real.

