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Donald Trump habló con Vladimir Putin: ¿comienzan las negociaciones de paz en Ucrania?

Tras una conversación entre Donald Trump y Vladimir Putin, surge la posibilidad de comenzar negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania. ¿Se podría terminar el conflicto en el corto plazo?

El 12 de febrero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al mundo al anunciar que, tras una "larga y muy productiva llamada telefónica" con su homólogo ruso, Vladimir Putin, ambos acordaron iniciar de inmediato negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania. ¿Es el comienzo del fin del conflicto bélico entre Moscú y Kiev?

"Discutimos sobre Ucrania, el Medio Oriente, la energía, la inteligencia artificial y el poder del dólar", explicó Trump, destacando que ambos líderes coincidieron en que es momento de detener el conflicto. "Primero, como ambos acordamos, queremos detener las millones de muertes que están ocurriendo en la guerra entre Rusia y Ucrania", aseguró el mandatario estadounidense.

El anuncio, sin lugar a dudas, representa un giro significativo en la política exterior estadounidense tras el fogoneo constante de la guerra por parte de la administración Biden-Harris.

Trump reveló que ha designado a un equipo de altos funcionarios para liderar las negociaciones, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio; el director de la CIA, John Ratcliffe; el asesor de Seguridad Nacional, Michael Waltz; y el embajador y enviado especial, Steve Witkoff.

"Estoy convencido de que estas negociaciones serán un éxito", enfatizó.

A pesar del entendible hermetismo, el acercamiento entre Washington y Moscú ya se podía percibir. Pocas horas antes de la conversación entre ambos líderes, el Kremlin liberó al maestro estadounidense Marc Fogel, quien había estado prisionero en Rusia durante tres años y medio. Fogel fue recibido el martes por el presidente estadounidense, quien destacó que este gesto de Moscú podría representar el inicio de una relación que permita poner fin a la guerra en Ucrania. "Rusia nos trató muy bien. En realidad, espero que este sea el comienzo de una relación en la que podamos poner fin a esa guerra (en Ucrania) y millones de personas puedan dejar de morir", resaltó el dirigente de 78 años.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, por su parte, tras meses de negarse a negociar con Putin, "repentinamente" en las últimas semanas comenzó a mostrar una apertura al diálogo. Obviamente, el exactor de 48 años no tiene muchas más opciones: sin el apoyo militar de Estados Unidos, las fuerzas armadas de Ucrania no podrían resistir mucho más tiempo en el campo de batalla.

Zelenski está dispuesto a negociar con Putin.

En una entrevista con The Guardian el martes, Zelenski dejó abierta la posibilidad de un "intercambio directo de territorios" si el presidente estadounidense logra llevar a ambos líderes a la mesa de negociaciones. "Europa por sí sola no podrá sostenernos", señaló, destacando que las garantías de seguridad sin Estados Unidos no serían suficientes.

Desde el Kremlin, el portavoz Dmitry Peskov confirmó el diálogo entre Putin y Trump. "El presidente ruso apoyó la idea de que ha llegado el momento de que nuestros países trabajen juntos", aseguró Peskov, destacando que ambos mandatarios también acordaron mantener contacto personal y organizar una reunión cara a cara en el futuro. El portavoz dijo que Putin invitó a Trump a visitar Moscú. ¿Aceptará el líder del movimiento MAGA?

Las condiciones de la negociación: ¿qué está en juego?

En cuanto a los posibles términos de la negociación, Trump, en una reciente entrevista con Fox News, expresó que espera tener acceso prioritario a los minerales estratégicos de Ucrania, incluido el uranio y el titanio, en compensación por la ayuda prestada. Ucrania cuenta con las mayores reservas de estos minerales en Europa, lo que las convierte en un recurso clave para Estados Unidos. Zelenski se mostró abierto a esa posibilidad asegurando que “no está en el interés de Estados Unidos” que estos recursos acaben en manos de Rusia o que sean compartidos con aliados estratégicos de Moscú, como China, Irán o Corea del Norte.

En cuanto a los términos que están en juego para una negociación, en un artículo anterior de MDZ se describieron puntualmente, siendo los más significativos los siguientes:

  • Ucrania renunciaría a aproximadamente el 20% de su territorio -que actualmente ya está ocupado por fuerzas rusas-, incluyendo el Donbás -zona étnicamente rusa- y los óblast de Jersón y Zaporiyia.
  • Crimea quedaría formalmente bajo control ruso.
  • Ucrania se comprometería a no ingresar a la OTAN ni albergar bases militares occidentales. Es decir, ser un país neutral.
  • Rusia garantizaría no intervenir en asuntos internos de Ucrania.
  • Bruselas asumiría los costos de la reconstrucción de Ucrania, permitiendo su ingreso acelerado a la Unión Europea (que podría ocurrir tan pronto como en 2030).
  • Washington podría aliviar progresivamente las sanciones a Rusia, comenzando de manera parcial este año y acabando con todas las sanciones en un plazo de tres años.
  • Ucrania permitiría el uso del idioma ruso y levantaría restricciones a partidos prorrusos.

Los desafíos y obstáculos para la paz

El miércoles, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reafirmó algunos de los puntos mencionados, asegurando que la guerra entre Ucrania y Rusia "debe terminar" y que la adhesión de Kiev a la OTAN no es realista. En sus comentarios antes de una reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania, Hegseth también resaltó que las tropas estadounidenses no participarán de la Ucrania de posguerra, y que Europa se deberá hacer cargo.

La presencia de fuerzas occidentales en territorio ucraniano para evitar futuras agresiones rusas, un pedido constante de Kiev, es algo que Moscú rechaza categóricamente y podría representar uno de los principales obstáculos para llegar a un acuerdo de paz.

Pero más allá de eso, Trump se mostró sumamente optimista de no solo alcanzar un acuerdo sino de comenzar una nueva etapa en la relación entre Estados Unidos y Rusia, recordando la alianza de ambos países durante la Segunda Guerra Mundial. Esta referencia histórica busca reforzar la idea de que, pese a las diferencias políticas e ideológicas, ambas naciones han sabido trabajar juntas en momentos críticos.

"Reflexionamos sobre nuestra gran historia conjunta y el hecho de que ambos perdimos muchas vidas en esa guerra. Ambos creemos firmemente en el sentido común y acordamos trabajar juntos de manera muy cercana", reveló el presidente estadounidense. En una curiosa anécdota, Trump aseguró que Putin incluso mencionó el lema de su campaña, "Common Sense" (Sentido Común).

¿Un acuerdo sostenible o una tregua frágil?

¿Podría haber pronto una cumbre Trump-Putin? Todo parece indicar que sí. Al ofrecimiento formal que anunció Peskov para que Trump visite Moscú, se suma la fecha tentativa que el diputado ruso Leonid Slutsky, jefe del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma Estatal, había adelantado días atrás indicando que ambos líderes se podrían reunir en "febrero-marzo". "No hagamos conjeturas y demos a los dirigentes la oportunidad de prepararse de forma competente y completa, pero será pronto", declaró en diálogo con la agencia RIA.

Ciertamente, no es la primera vez que se intentará una negociación para poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania. Anteriores iniciativas, como los Acuerdos de Minsk, fracasaron debido a la falta de cumplimiento por ambas partes y la escalada de tensiones.

Sin embargo, la diferencia en este caso radica en el involucramiento directo de Donald Trump, quien en su primer mandato ya demostró su capacidad para mediar en conflictos sumamente complejos, como los de Medio Oriente. Los Acuerdos de Abraham (2020) son un ejemplo de ello.

Entonces, ¿este nuevo esfuerzo diplomático podrá evitar los errores del pasado y generar un acuerdo duradero? A juzgar por estos primeros movimientos, la respuesta tiene muchas posibilidades de ser "sí". En ese caso, se abriría un nuevo tablero geopolítico, con una Rusia que mirará nuevamente a Occidente con alguna pizca de simpatía. Pero ese es tema para otra nota.