El futuro de Jair Bolsonaro: ¿Prisión o regreso político inesperado?
En Brasil, las tensiones políticas y judiciales continúan intensificándose, con Jair Bolsonaro en el epicentro de un posible desenlace que podría llevar al expresidente a prisión. Sin embargo, una serie de factores como la baja popularidad y la delicada salud de Lula da Silva, la situación económica y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca podrían darle un giro inesperado a la situación. ¿Podría Bolsonaro resurgir como el ave fénix?
La ofensiva judicial contra Bolsonaro y sus aliados
Alexandre de Moraes, el controvertido juez del Tribunal Supremo, ha encabezado una serie de medidas judiciales que sus detractores califican de parcialidad manifiesta. La reciente detención de Walter Braga Netto, excompañero de fórmula de Bolsonaro, ha puesto de manifiesto el alcance de esta persecución judicial.
Braga Netto, un general de cuatro estrellas, fue arrestado el 15 de diciembre pasado por su supuesta participación en la planificación de un golpe de Estado. Sin embargo, según Diego Castro, diputado estatal de Bahía por el Partido Liberal, “las pruebas en su contra son insostenibles. Todo se basa en un video donde anima a los manifestantes a no perder la fe en el país”. En diálogo con MDZ, Castro sostiene que este caso es un ejemplo más de una “justicia parcial que trata a la derecha como enemiga del Estado”.
El caso de Braga Netto no está aislado. Decenas de bolsonaristas han sido condenados a largas penas de prisión, incluidos manifestantes que participaron en la protesta del 8 de enero de 2023 en Brasilia, acusados de crímenes como golpe de Estado y organización criminal armada. Sin embargo, María Eugenia Assis, politóloga brasileña, sostiene que “ninguno de ellos portaba armas cuando fueron detenidos. De hecho, para llegar a la Plaza de los Tres Poderes pasaron por barreras de policía que los revisaron y no tenían ningún arma”.
En una entrevista con MDZ, Assis subraya que “Alexandre de Moraes crea delitos inexistentes en el Código Penal, como el caso de las ‘fake news’”, lo que genera un clima de inseguridad jurídica.
Otro caso emblemático es el del exdiputado Daniel Silveira, condenado a 17 años de prisión. Recientemente, fue enviado nuevamente a prisión tras acudir a un hospital por una emergencia, violando así las condiciones de su libertad condicional. Este hecho refleja la rigurosidad con la que se aplica la justicia sobre los bolsonaristas, incluso en situaciones extremas.
Autoritarismo, debacle económica y más
Paralelamente, Brasil enfrenta una situación económica y política crítica. En un caso que resonó a nivel global el año pasado, la red social X, propiedad de Elon Musk, se enfrentó a una disputa con el gobierno y la justicia brasileña, quienes intentaron imponer restricciones sobre su funcionamiento bajo el pretexto de combatir la desinformación. Esto ha sido visto por muchos como parte de un patrón de control gubernamental sobre las plataformas digitales, alimentando aún más las preocupaciones sobre una deriva autoritaria en Brasil.
El mes pasado, Google decidió retirar temporalmente su herramienta de cotización del dólar en Brasil tras una solicitud del gobierno de Lula, generada por inconsistencias en los datos financieros. Este hecho ha sido interpretado por algunos analistas como un ejemplo de creciente intervención estatal en la difusión de información económica.
¿Por qué el gobierno de Lula intervino tan descaradamente para censurar la información del tipo de cambio en Google? Porque el real se devaluó un 24% en 2024, convirtiéndose en la moneda más devaluada del año. La delicada situación fiscal llevó a aprobar una reforma tributaria que convirtió al IVA del país en el más alto del mundo, llegando al 28%.
Ante este panorama no es de extrañar que el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) haya sufrido una dura derrota en las elecciones municipales celebradas el año pasado, donde perdió el control de casi todas las capitales estatales, excepto Fortaleza.
Según una encuesta de Datafolha publicada en diciembre de 2024, solo el 31% de los brasileños aprueba la gestión del ex sindicalista metalúrgico, reflejando un profundo descontento con el rumbo del país.
“La fuerza de la izquierda y de Lula disminuye día a día, lo que abre un horizonte optimista para la derecha”, advierte Castro.
Para colmo, la salud del presidente izquierdista también genera incertidumbre. Tras sufrir una hemorragia cerebral, sus escasas apariciones públicas en las últimas semanas han alimentado rumores sobre su capacidad para liderar el país.
El “efecto Trump”
Hay que aclarar que si bien Bolsonaro enfrenta restricciones legales que le impiden participar en las elecciones de 2026, para politólogos como María Eugenia Assis, su rehabilitación no está descartada.
“Muchos dicen dentro del propio bolsonarismo, incluyendo a la propia familia Bolsonaro, que se va a lograr conseguir que Bolsonaro logre volver a estar habilitado para concurrir a las elecciones”, destaca Assis, quien tiene llegada al círculo íntimo del dirigente conservador. La especialista tampoco descarta que inclusive pueda ser su hijo, Eduardo Bolsonaro, quien lidere la candidatura presidencial.
Asimismo, en el plano internacional, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca representa una luz de esperanza para el bolsonarismo. Durante la primera presidencia de Trump, Bolsonaro trabajó estrechamente con su administración en temas de comercio, seguridad y conservadurismo cultural, estableciendo una relación que fortalecía lazos bilaterales.
Este precedente alimenta la expectativa de que el regreso del líder del movimiento MAGA podría reavivar esta alianza y abrir un nuevo capítulo político para el exmilitar y su movimiento. Una hipotética “triple alianza” entre Trump, Javier Milei en Argentina y Bolsonaro podría redefinir el escenario político regional.
¿Juicio político a De Moraes?
Mientras tanto, Alexandre de Moraes también podría enfrentar un juicio político. En el Congreso, las voces en su contra crecen, denunciando abuso de poder y falta de imparcialidad.
“Se trata de un ministro [juez] que tiene decisiones y actuaciones completamente parciales, haciendo claramente activismo político, con declaraciones claras contra la derecha, siendo al mismo tiempo, y en el mismo proceso, la víctima, el acusador y el juez. ¿Pueden creerlo?”, apunta el diputado Castro.
Parlamentarios han destacado que la concentración de poder de De Moraes no solo socava los principios democráticos, sino que también crea un precedente peligroso en la relación entre el Poder Judicial y los demás poderes del Estado.
La apertura de este proceso contra el poderoso y polémico magistrado podría convertirse en un hito que redefina el equilibrio de poder en Brasil. ¿Será este el principio del fin de su dominio?
Si De Moraes se sostiene en el poder y avanza sobre Bolsonaro, este podría enfrentar cargos penales que lo podrían llevar a prisión. Sin embargo, no son pocos los factores que, por el contrario, podrían permitir el regreso del líder conservador al poder. ¿Será este el fin del bolsonarismo o, por el contrario, el inicio de un resurgimiento inesperado?

