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Cómo será el imponente operativo de seguridad en la asunción de Donald Trump

Washington despliega un operativo sin precedentes para la toma de posesión de Trump, con 48 kilómetros de cercos y vigilancia táctica.
Foto: EFE
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Este lunes 20 de enero, Washington se encontrará en alerta máxima de seguridad para la ceremonia de investidura de Donald Trump. Debido a los intentos de asesinato durante su periodo de campaña, se desplegará en la ciudad un operativo que incluye la participación de 25.000 agentes de distintas agencias, la instalación de cercos de seguridad de 48 kilómetros y el uso de drones para la vigilancia aérea. La Casa Blanca, el Capitolio y la Avenida Pensilvania, por donde se realizará el desfile presidencial, estarán rodeados por barreras metálicas de 2,4 metros de altura.

Si bien las autoridades esperan manifestaciones, creen que serán más moderados con respecto a la asunción de Trump en 2017. El Servicio Secreto de Estados Unidos informó que el plan de seguridad será más estricto en relación a ceremonias anteriores. Se han implementado controles en distintos puntos, francotiradores en edificios clave y equipos tácticos en posiciones estratégicas. "Tenemos un plan de seguridad ligeramente más férreo que en años anteriores", señaló Matt McCool, agente especial del Servicio Secreto.

En julio, Trump fue víctima de un intento de asesinato.

En julio, Trump sufrió un intento de asesinato durante uno de sus mitínes en el estado de Pensilvania, en donde el electo presidente resultó herido en su oreja derecha luego de que la bala lo rozara. El atacante fue posteriormente abatido por los francotiradores del Servicio Secreto.

Esta ceremonia se considera el tercer evento de alto riesgo en Washington en las últimas semanas, luego de la certificación de las elecciones el 6 de enero y el funeral del expresidente Jimmy Carter. Si bien la capital estadounidense está acostumbrada a eventos de gran magnitud, las autoridades han reforzado las medidas debido a incidentes recientes que han generado preocupación.

A pesar de que Trump hará varias ceremonias al aire libre, incluyendo un desfile, su discurso se dará dentro del Capitolio, donde se produjo el asalto de los simpatizantes hace casi 5 años, y no en las escaleras del mismo, debido a las bajas temperaturas que azotan a la capital de ese país. Así se romperá una tradición luego de casi 40 años, el último había sido Ronald Reagan en 1985 que hizo que el entonces electo presidente diera su discurso en la Rotonda del Capitolio. 

A pesar del gran despliegue, no se comprobaron amenazas específicas. 

Según el jefe de la policía del Capitolio, J. Thomas Manger, se espera una asistencia aproximada de 250.000 invitados. A pesar de la magnitud del operativo, Manger aseguró que no se han identificado amenazas específicas para la ceremonia, aunque subrayó que el principal riesgo sigue siendo la acción de actores solitarios. 

El despliegue de seguridad incluirá medidas visibles e invisibles, con patrullajes constantes, cierre de calles y puntos de control adicionales. Los organizadores prevén una menor afluencia de público en comparación con la primera toma de posesión de Trump en 2017, cuando se estimó la asistencia de un millón de personas.