Un cuartel militar de 3.200 años revive una antigua leyenda egipcia
El antiguo Egipto es, sin duda, una de las civilizaciones más fascinantes de la humanidad, no solo por haber perdurado milenios, sino también por su enigmática historia. Aún hoy, los nuevos descubrimientos arqueológicos aportan claridad, pero a la vez generan nuevas preguntas, desafiando a los antropólogos en su intento por descifrar su compleja cultura.
En esta ocasión, arqueólogos descubrieron los restos de un antiguo cuartel militar de unos 3.200 años de antigüedad. En este lugar se encontraron una gran cantidad de artefactos, pero uno llamó la atención de todos: una antigua espada con jeroglíficos que representan el nombre de Ramsés II, a menudo recordado como el faraón más celebrado y poderoso del Imperio Nuevo (c. 1550-1070 a. C.), que a su vez es el período álgido del antiguo Egipto.
La estructura descubierta está compuesta por habitaciones que funcionaban como almacenes para guardar granos y también hornos.
Entre los objetos descubiertos por los arqueólogos se encuentran restos de cerámicas que contenían huesos de animales. También desenterraron "entierros de vacas", según comentó Ahmed El Kharadly , un arqueólogo del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto que dirigió las excavaciones en el sitio.
Para esta milenaria civilización, las vacas era un símbolo de "fuerza, abundancia y prosperidad, ya que eran veneradas como deidades celestiales", explicó el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto. Pese a esto, la creencia de El Kharadly es que las vacas descubiertas fueron utilizadas para comer.
El arma que llamó la atención
Además de las cerámicas y los "entierros de vacas", los arqueólogos descubrieron restos de armas y una llamó la atención: una espada de bronce con el nombre del rey Ramsés II. Según El Kharadly, esta espada se encontró en una pequeña habitación del cuartel, en una zona donde los enemigos podrían atacar, por lo que esta espada no se exhibía, sino que era utilizada para luchar.
Además, se encontraron dos bloques de piedra con jeroglíficos, uno mencionan a Ramsés II y otro a un funcionario conocido como "Bay".
"La espada de bronce "probablemente fue entregada a un oficial de alto rango como recompensa real", dijo Peter Brand, profesor de historia en la Universidad de Memphis. Además, agregó que "el nombre y los títulos del rey grabados en ella aumentaron el prestigio de su propietario y 'publicitaron' la riqueza, el poder y la generosidad [del rey]".

