El milenario fósil que fue descubierto de casualidad en el metro de Bruselas
En el transcurso de excavaciones arqueológicas preventivas vinculadas a la construcción de una nueva sección del metro de Bruselas, Bélgica, se produjo un descubrimiento paleontológico de gran importancia.
Ans Persoons, Secretaria de Estado belga para Patrimonio y Urbanismo, anunció el descubrimiento de numerosos fósiles de mamuts y otros animales paleolíticos en la localización destinada a la futura estación "Toots Thielemans", que es parte de la expansión Norte-Sur de la línea 3 del metro de Bruselas.
Durante los trabajos de excavación, dirigidos por la Administración de Urbanismo y Patrimonio de Bruselas, Urban, se descubrieron fémures de mamuts que se cree vagaron junto al río Senne hace más de 11.000 años, además de un fragmento de colmillo de mamut, una cornamenta de ciervo, y la mandíbula de un alce irlandés, especie conocida por su gran tamaño.
"El descubrimiento de un mamut de miles de años en el subsuelo de Bruselas es un acontecimiento raro y excepcional. Gracias a los trabajos arqueológicos preventivos llevados a cabo por los urbanistas en varios sitios, no sólo estamos encontrando tesoros arqueológicos relacionados con la historia de la humanidad, sino también con la fauna y flora de nuestra región. Es una oportunidad para comprender mejor nuestro pasado y la historia de nuestra región y compartirla con el público en general", explicó Peersons.
Los hallazgos fueron presentados a la prensa por el citado secretario de Estado, por la jefa del Departamento de Arqueología de Urban, Ann Degraeve, y la arqueozoóloga del Real Instituto de Ciencias Naturales, Bea De Cupere.
Según reporta la agencia Belga, los descubrimientos de animales prehistóricos en la región de Bruselas son "poco frecuentes" y tan sólo se producen durante obras de gran envergadura.
Por ejemplo, la reciente construcción del centro administrativo de la ciudad de Bruselas puso al descubierto un muelle de carga que data del siglo XIV, donde también se hallaron artefactos y restos de comida, que revelaron el modo de vida de los habitantes de la capital belga en aquella época.

