El ciclón Chido deja más de una decena de muertos y miles de afectados en un archipiélago francés
Un catastrófico ciclón tropical ha dejado una huella de devastación en el archipiélago francés de Mayotte, ubicado en el Océano Índico. Hasta el momento, las autoridades han confirmado al menos 14 fallecidos y cientos de heridos tras el paso del ciclón Chido. Sin embargo, las cifras reales podrían ser mucho más alarmantes, según las previsiones del delegado del Gobierno en la región, François-Xavier Bieuville.
El ciclón Chido, con vientos de hasta 220 kilómetros por hora, destruyó gran parte de las infraestructuras del archipiélago. Los barrios más empobrecidos quedaron prácticamente arrasados.
En Mamoudzou, la capital, el aeropuerto internacional permanece cerrado, las carreteras son intransitables y la falta de agua potable y electricidad agrava la situación. El alcalde de Mamoudzou, Ambdilwahedou Soumaila, describió un panorama desolador y advirtió que la cifra de víctimas podría aumentar dramáticamente.
Además de los 14 fallecidos confirmados, se reportan nueve personas en estado crítico y 246 heridas de diversa consideración. “Estamos ante una de las peores catástrofes naturales en la historia reciente de Francia ”, declaró Soumaila.
Las autoridades destacaron las dificultades para determinar el número exacto de fallecidos, especialmente debido a las tradiciones musulmanas de la región, donde las personas fallecidas son enterradas dentro de las 24 horas posteriores a su muerte. En entrevistas televisivas, no descartaron que las cifras finales de fallecimientos puedan llegar a varios cientos, o incluso miles.
En medio de esta crisis, las autoridades locales enfrentan también el temor de saqueos en tiendas y viviendas, lo que ha llevado al despliegue adicional de fuerzas de seguridad.
Ante la magnitud del desastre, se espera que en las próximas semanas lleguen hasta 800 efectivos para asistir en las labores de rescate y reconstrucción.
El presidente Emmanuel Macron prometió actuar con rapidez. Desde Córcega, donde se encontraba reunido con el papa Francisco, expresó su solidaridad con las víctimas y reafirmó el compromiso del gobierno para ayudar a los afectados. El propio Pontífice dedicó palabras de consuelo y oración para los habitantes de Mayotte.

