China y su ejército fantasma: el impacto del gasto militar oculto
China es un país notoriamente reservado con su presupuesto militar, lo que genera preocupación entre quienes planifican sus defensas en función de sus capacidades. Si bien el presupuesto oficial de defensa de China en 2024 es de US$232 mil millones, aproximadamente un tercio del presupuesto de Estados Unidos, la realidad es que el gasto total es mucho mayor debido a factores ocultos. Analistas sugieren que, al ajustar por paridad de poder adquisitivo (PPP), el presupuesto militar de China asciende a US$474 mil millones. Pero aún más sorprendente es que, al considerar los gastos ocultos, algunos calculan que la cifra real llega a US$711 mil millones, acercándose peligrosamente al presupuesto estadounidense.
¿Cómo es posible que haya tal discrepancia? El gasto militar chino tiene componentes que no están reflejados en su presupuesto oficial, lo que lo convierte en un desafío para dimensionar sus capacidades de defensa. Por ejemplo, la Guardia Costera china tiene un presupuesto estimado de US$2100 millones, no incluido en el gasto militar oficial, pero con un claro uso militar. Del mismo modo, la Policía Armada del Pueblo (PAP), con un presupuesto de US$50 mil millones, es una fuerza paramilitar que se moviliza junto al Ejército Popular de Liberación (EPL) en tiempos de guerra.
Otro ejemplo de gasto oculto es la investigación y desarrollo (I+D). Se estima que alrededor del 50% del presupuesto total de I+D del gobierno central de China está vinculado a la defensa, lo que suma otros US$50 mil millones a los gastos militares no contabilizados oficialmente. Además, el programa espacial de China, con un gasto oficial de US$16 mil millones, en realidad está más cerca de los US$25 mil millones cuando se incluye su aplicación militar. Estos gastos, deliberadamente opacos, le permiten desarrollar capacidades en áreas críticas como la inteligencia artificial, tecnologías cuánticas, plataformas hipersónicas y sistemas autónomos.
China mantiene este gasto oculto para sostener una ventaja estratégica frente a otros países. Al no revelar todos sus gastos, complica la planificación de defensa de países como Estados Unidos. Estos deben estimarlo basándose en conjeturas y datos incompletos. Así, China fortalece su ejército, la marina más grande del mundo, y su flota de aviones furtivos, sin mostrar claramente sus capacidades a la comunidad internacional.
Aunque China es uno de los ejemplos más extremos, no es el único país que tiene un presupuesto militar con elementos ocultos. Países como Estados Unidos también tienen gastos reservados que pueden representar entre un 10% y un 20% adicionales a su presupuesto oficial, mientras que en Rusia ese porcentaje puede llegar hasta el 50%. Israel, Irán y Corea del Norte también practican esta estratagema, aunque en menor medida. La diferencia es que China, con su enfoque en la opacidad y su creciente poderío militar, se convirtió en un factor desestabilizador para el equilibrio militar global.
Las cosas como son.
*Mookie Tenembaum aborda temas internacionales como este todas las semanas junto a Horacio Cabak en su podcast El Observador Internacional, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.