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Hongos: la razón por la que viven cientos de años sin padecer cáncer

Una investigación científica determina la razón por la cual los hongos mantienen su estado de equilibrio. La prueba de los especialistas fue hecha en agaricomicetos, una clase de hongos que tiene la capacidad de crear otro igual.
hongos agaricomicetos Los agaricomicetos son hongos que tienen mucho para mostrarnos. Foto: PhotoPh.
hongos agaricomicetos Los agaricomicetos son hongos que tienen mucho para mostrarnos. Foto: PhotoPh.

Una investigación científica realizada en Países Bajos ofreció conclusiones muy interesantes. Fue realizada por la Universidad de Wageningen, interesada en por qué hay hongos que viven cientos de años y no llegan a padecer cáncer

De esta manera, un grupo de expertos analizó agaricomicetos, una clase de hongos, que "logran controlar las mutaciones espontáneas que ocurren en su red de filamentos parecidos a las raíces de las plantas, conocido como micelio, lo que les permite vivir cientos de años sin padecer de cáncer", informa la institución

La revista Microbiology and Molecular Biology Reviews publicó el estudio en cuestión, donde se plantea que "los hongos longevos y de crecimiento lento usaban un tipo especial de división celular, llamada 'conexión de abrazadera', para detectar las mutaciones egoístas que causan una variación de cáncer en sus filamentos (hifas). Este mecanismo es propio de los agaricomicetos (hongos formadores de esporas), que se caracterizan por tener un dicarión, es decir, un micelio formado por hifas con dos núcleos haploides genéticamente distintos". 

Esta publicación indica que "las mutaciones en cualquiera de los núcleos despojan al micelio afectado de su capacidad para fusionar sus hifas entre sí, por lo que esta estructura terminará dominando al hongo, impidiendo que este genere otro hongo igual. De acuerdo con el investigador Duur Aanen, estas alteraciones genéticas se pueden pensar como una especie de 'cáncer de núcleo'".

A la hora de las conclusiones, el estudio indica que "en la 'conexión de abrazadera', uno de los núcleos haploides de la hifa se interna en una bahía de espera hasta que la célula pueda comprobar su calidad, además de que la fusión entre hifas sea posible". 

Según Duur Aanen, "ambos núcleos [están] probándose continuamente entre sí la capacidad de fusionarse, una prueba en la que fallan los núcleos con mutaciones en los genes de fusión". 

Además, aporta Rt, hacia el final, el científico afirmó que "si la célula no puede fusionarse, significa un callejón sin salida para la célula y, por lo tanto, el final de su núcleo. Por lo tanto, argumentamos que los micelios tienen un riesgo constante y bajo de cánceres de núcleo, independientemente de su tamaño y vida útil". 

Wur.nl, Journals.asm.org, Rt, Sumauma, TedX, Youtube