Dura advertencia del Gobierno de Israel tras los atentados en Jerusalén
Un palestino de 13 años hirió de bala a dos israelíes en Jerusalén Este, un día después de que otro ataque perpetrado por un palestino frente a una sinagoga dejara ocho muertos, tras lo cual el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió una respuesta "vigorosa".
Los dos ataques ocurrieron en el marco de una escalada de la tensión que se inició el jueves con una incursión israelí en Cisjordania ocupada, en la cual murieron nueve palestinos, y que llevó a que organismos internacionales y las principales potencias mundiales llamaran a la calma.
El hecho de este sábado ocurrió en el barrio palestino de Silwan, fuera de la muralla que demarca la Ciudad Vieja, en Jerusalén Este, una zona ocupada por Israel en 1967 y anexada en 1980.
"Nuestra respuesta será vigorosa, rápida y precisa", declaró Netanyahu antes de una reunión de su gabinete de seguridad nacional.
"No estamos buscando una escalada, pero estamos preparados para cualquier escenario", añadió.
Netanyahu, primer ministro entre 2009 y 2021, regresó al poder el mes pasado al frente de una coalición que incluye a partidos de extrema derecha y a formaciones judías ultraortodoxas.
El sábado, prometió "procesos acelerados" de clausura y demolición de viviendas de autores de atentados contra israelíes, denunciados por las ONGs de defensa de derechos humanos como medidas de castigo colectivo.
También propuso facilitar el porte de armas de civiles y suprimir los beneficios sociales de "familias que apoyan el terrorismo".
El ataque del viernes, condenado ampliamente por la comunidad internacional, se produjo pocas horas después de un bombardeo israelí de la Franja de Gaza, en respuesta a disparos de cohetes desde ese enclave palestino.
Una muchedumbre gritó "muerte a los árabes" durante la visita de Netanyahu a la sinagoga atacada el viernes por la noche.