ver más

Rusia: interrogantes de una potencia militar devaluada

Analistas de todo el mundo anunciaron una marcha triunfal del ejército ruso por las calles de Kyiv y la captura o muerte de Zelensky en apenas horas, pero nada resultó ser como se predijo.

Los primeros análisis del conflicto eran brutales: aseguraban una victoria rusa apabullante, que permitía imaginar al presidente ucraniano, Volodímir Zelensky —como si él fuera un nuevo Vercingetorix, y Putin una especie de Julio César renacido— exhibido en la Plaza Roja de Moscú como bestia del sacrificio. Sin embargo, el resultado del conflicto ha sido totalmente distinto. ¿El factor que nadie tuvo en cuenta, más allá de las capacidades técnicas de las fuerzas armadas involucradas? La moral del pueblo invadido, que lucha por su persistencia, su tierra y su identidad.

El ex embajador de Argentina ante el gobierno ruso, Ricardo Lagorio, brindó una entrevista a la FM 99.9 de Mar del Plata que reproducimos en exclusiva para MDZ.

El diplomático aseguró que «está claro que la guerra no se ha desarrollado de acuerdo a la estrategia de Putin que buscaba “desnazificar” el gobierno ucraniano y eliminar a Ucrania como país y Estado porque es un mismo pueblo con Rusia». El análisis lleva a Lagorio a señalar que, desde el inicio del conflicto, expertos en la temática bélica sólo hicieron una evaluación tecnocrática de los ejércitos enfrentados, sin ver otros aspectos tales como la motivación.

Además señaló: «Eso no ocurrió, hubo un error estratégico, un ejército que no consiguió los objetivos quizás un poco estrategia pero fundamentalmente sino porque la motivación del que invade es inferior de la motivación de quien defiende su tierra. Los ucranianos están peleando por su tierra, su identidad, su nación y su pueblo. El agobio de Putin refleja el momento».

Según el análisis de quien representó a nuestro país en Moscú entre 2017 y 2019, "todo comenzó en Kiev en el año 1988 cuando se asume la ortodoxia y si son el mismo pueblo, ¿Cómo se lo va a destruir? Ahí hay una inconsistencia que marca el renacimiento o fortalecimiento de la identidad ucraniana. Aunque hayan sido originariamente un mismo pueblo, la historia los ha llevado por senderos diferentes. El peligro para el gobierno ruso es que los ucranianos querían evolucionar en formas democráticas, la raíz del tema está en no poder convivir con un gobierno democrático en la frontera».