Por qué China quiere dialogar con Estados Unidos
China y Estados Unidos deben "dialogar más" en un contexto de "crecientes desafíos a nivel global", dijo el primer ministro chino, Li Keqiang, en una rueda de prensa luego de una sesión anual de la Asamblea Nacional Popular.
"China y Estados Unidos necesitan más diálogo y comunicación. Las puertas están abiertas y no se deben cerrar ni apostar por un desacople. Ambas partes deben respetar las preocupaciones e intereses del otro y manejar las diferencias de manera racional y constructiva", dijo Li.
La "competición" entre ambos países, agregó, debe ser "saludable y justa", y destacó que las relaciones bilaterales, "pese a sus altibajos en los últimos 50 años", deben "seguir hacia adelante".
El funcionario chino hablo sobre la guerra en Ucrania, conflicto que tiene a China "profundamente preocupado".
"China seguirá trabajando con la comunidad internacional y jugará un papel positivo para que vuelva la paz. Apoyamos todos los esfuerzos en esa dirección. La prioridad es evitar que las tensiones sigan escalando o se disparen fuera de control. Son necesarios más esfuerzos para que Rusia y Ucrania sigan negociando y alcancen un alto el fuego", afirmó.
Pekin se ha comprometido a ayudar "para prevenir una crisis humanitaria" y que su país seguirá cooperando con otros países "bajo la base del respeto mutuo" -en referencia a sus relaciones con Rusia-, dado que eso "trae estabilidad al mundo".
El premier chino dijo que las sanciones contra Moscú "dañarán la economía global" y que el mundo debe esforzarse para mantener "la estabilidad" luego de tres años de pandemia.
Sobre la soberanía de Taiwán, Li dijo que China se opone siempre a "actividades separatistas que busquen la independencia de la isla".
Taiwán es una de las mayores diferencias entre China y Estados Unidos ya que Washington es el principal protector además de ser su mayor aliado en caso de una guerra.
Con el inicio de la invasión a Ucrania, un funcionario de la seguridad nacional de Taiwán manifestó que "Pekín podría aprovechar la situación para comenzar una guerra cognitiva con Taiwán que convenza a los habitantes de la isla de que Estados Unidos no honraría su compromiso de defenderla".

