Inició el caos en las ciudades de Ucrania luego de la invasión rusa
El presidente ruso, Vladimir Putin, anunció hoy el inicio de una "operación militar especial" en la región del Donbás. Unos minutos después del mensaje emitido en todos los canales de Rusia, se reportaron grandes explosiones en varios puntos del este de Ucrania.
La invasión rusa ha generado caos en Ucrania, donde comenzaron a reportarse largas colas en estaciones de servicios, cajeros automáticos y supermercados. Además, los vuelos civiles permanecen suspendidos.
El Gobierno ucraniano informó que evacuará a la población de Lugansk, Donetsk y Odesa, las tres regiones con más peligro.
En las autopistas de Kiev se han formado atascos ya que la población quiere abandonar la capital por temor a la inestabilidad y el posible avance de tropas rusas.
"La gente quiere irse al oeste, a ciudades donde no hay aeropuertos e instalaciones militares", dijo Olga, una funcionaria pública.
Por el momento es casi imposible abandonar la ciudad debido a la acumulación de autos. Las autoridades han pedido a los ciudadanos que permanezcan en sus casas para no crear más atascos.
"Hay gente que está en pánico, sobre todo los que tienen hijos. Y salen ahora con los coches. Otros, como algunos amigos míos, han decidido esperar un poco", dijo la joven.
Además, mucha gente se ha acercado al metro por el miedo a un posible ataque aéreo.

Movimientos hacia Europa del Este
Varios ciudadanos que viven en el oeste del país han comenzado a refugiarse en países limítrofes como Hungría o Rumanía, mientras que otros, como República Checa, se preparan para la posible entrada de miles de personas.
Varios centenares de ciudadanos ucranianos cruzaron en las primeras horas del jueves la frontera con Rumanía para buscar refugio en casas de amigos y familiares ante la invasión militar a gran escala lanzada por Rusia, informaron las autoridades rumanas.
"Los primeros datos de la Policía de Frontera muestran un incremento de varios centenares de personas, aunque muchas de ellas tiene la nacionalidad rumana, familiares o amigos e incluso sus propias viviendas en Suceava", dijo el prefecto de esta provincia rumana fronteriza en declaraciones a G4Media.
Las autoridades locales han habilitado una infraestructura móvil con capacidad para albergar a 200 desplazados en caso de que sea necesario, aunque el Gobierno central ha anunciado que puede aumentar esa capacidad si llegan más refugiados.
Rumanía comparte con Ucrania una frontera de más de 600 kilómetros y los contactos entre quienes viven a ambos lados de la frontera son fluidos.
Ola migratoria
El Gobierno de Polonia, donde actualmente viven de forma permanente 250.000 ucranianos, aunque el número de residentes temporales puede ser de hasta un millón, ha asegurado recientemente que el país y su mercado laboral "podría asimilar" hasta un millón de desplazados ucranianos.
El ministro de Interior de República Checa, Vit Rakusan, ha asegurado que en el caso de que lleguen más de 5.000 refugiados será necesario declarar el estado de emergencia.
Esa cifra, considerada factible por Praga, supondría una "ola migratoria de gran escala" y requiere activar numerosos resortes del Estado a nivel central y regional, algo que requiere esa medida.
Bulgaria afirmó hoy que se encuentra dispuesta a acoger a ucranianos que huyan del ataque ruso.
Hungría, que comparte 136 kilómetros de frontera con Ucrania, advirtió que muchos jóvenes ucranianos están en camino hacia el país.
Austria, uno de los países más ricos de la Unión Europea, ha acogido en el pasado diferentes oleadas de refugiados, aunque en los últimos años ha endurecido su política de asilo respecto a quienes huyen de conflictos en Asia y Oriente Medio.
"La situación en Ucrania es diferente a la de países como Afganistán. Se trata de ayudar a un vecino", adelantó ya ayer, antes del comienzo del ataque, el canciller federal, el conservador Karl Nehammer.
El Gobierno alemán ofreció hoy "apoyo masivo", tanto a Polonia como a otros países vecinos europeos, en la acogida de refugiados y ante el previsible flujo migratorio que se derivará tras el ataque de Rusia a Ucrania.

