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La vieja estrategia militar de Rusia para ganar la guerra este invierno

Moscú busca someter a Ucrania este invierno con ataques masivos a sus infraestructuras energéticas, en especial las eléctricas, la misma vieja estrategia por la que fue denunciado en Siria el actual comandante en jefe de las tropas rusas en la guerra, el general Serguéi Surovikin.
Ataque ruso a instalaciones eléctricas el pasado sábado Foto: REUTERS / Presidencia de Ucrania
Ataque ruso a instalaciones eléctricas el pasado sábado Foto: REUTERS / Presidencia de Ucrania

Con la llegada de Serguéi Surovikin, a quien algunos llaman "Armagedón", el nuevo comandante de las tropas rusas en la guerra en Ucrania, Moscú parece haber iniciado una arriesgada estrategia de desgaste con miras a la inminente llegada del crudo invierno, la búsqueda del colapso del sistema energético del país.

De hecho, los ataques masivos del pasado sábado a infraestructuras eléctricas esenciales dejaron sin luz a 1,5 millones de hogares y ayer mismo el canciller alemán, Olaf Scholz, expuso la necesidad de recuperar con urgencia los servicios de calefacción.

La estrategia, sin duda arriesgada, no tiene nada de nueva, pues precisamente de ese mismo tipo de acciones fue acusado el general Surovikin en su comando de la acciones rusas en Siria.

Según un informe de Human Rights Watch publicado en 2020, la “defensa” de los intereses de Moscú en Siria por parte del general incluyó decenas de ataques aéreos y terrestres contra objetos e infraestructuras civiles. El informe señala que las fuerzas rusas bajo su mando atacaron “hogares, escuelas, instalaciones sanitarias y mercados sirios, los lugares donde la población vive, trabaja y estudia”.

Surovikin cobró notoriedad por vez primera durante el intento de golpe de Estado de 1991 llevado a cabo por miembros de la llamada "línea dura" del Partido Comunista de la Unión Soviética y del KGB contra las reformas de Mijaíl Gorbachov. Surovikin dirigía una división de artillería que arrolló las barricadas levantadas por los manifestantes a favor de la democracia. En el enfrentamiento murieron tres hombres, entre ellos, uno que fue aplastado.