Las duras medidas de ahorro energético que impulsa España para el invierno
A medida que aparecen los primeros fríos otoñales, el Gobierno español dio a conocer 73 medidas adoptadas para alcanzar los objetivos de ahorro energético fijados a principios de agosto por los 27 países de la Unión Europea, que se habían comprometido a reducir al menos en un 15% su consumo de gas y electricidad entre el 1 de agosto de 2022 y el 31 de marzo de 2023, cuando termine el invierno del hemisferio norte.
El Plan Más Seguridad Energética (+SE), propuesto por el Ministerio para la Transición Energética y el Reto Demográfico (MITECO), y presentado en un extenso documento de 164 páginas, contiene 73 medidas que incluyen campañas de concientización social, apoyo fiscal para particulares y empresas, fomento y agilización de las energías renovables y refuerzo de la capacidad industrial del país.
Con el objetivo de afrontar la crisis de precios de la energía provocada por la guerra en Ucrania, España pide a sus ciudadanos que tomen duchas mucho más breves y con una temperatura del agua no superior a 35º, un grado y medio menos que la temperatura corporal, una medida que se añade a las ya anunciadas de prohibir el uso de la calefacción por encima de los 19º y de la refrigeración por debajo de los 27º.
A lo anterior se suma la supresión de la iluminación nocturna de los monumentos públicos, así como la de las vidrieras en ese mismo horario de la noche, la cancelación del agua caliente en los edificios públicos o la sugerencia de cortar por completo la electricidad cuando se abandona el domicilio por un largo período de tiempo.
Con estas medidas, el Gobierno español confía en poder "reducir el consumo de gas del país entre un 5,1% y un 13,5%".
Las propuestas que acompañan este plan también lanzan varias recomendaciones para la climatización de los hogares. El Gobierno quiere que, cuando sea necesario renovar los equipos, se sustituyan los sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria actuales con bombas de calor (aerotermia, geotermia), o de otras energías renovables (biomasa, solar térmica), una propuesta para la que ofrece su programa de ayudas a la instalación de sistemas de climatización renovable en hogares.
Su intención es que los hogares ahorren este invierno con el uso de válvulas termostáticas para regular adecuadamente las instalaciones de calefacción para conseguir un funcionamiento más eficiente. Y, además, que se compruebe de manera periódica que la programación del sistema de calefacción se ajusta al horario familiar.

