Crearon un cubrebocas de cáñamo muy eficaz y compostable
Durante la pandemia ha sido alarmante el aumento de los desechos descartables en el mundo. Barbijos y guantes de látex ya flotan en los océanos, ríos o se encuentran en las laderas de los cerros y en espacios verdes. Como una solución a este problema una empresa francesa desarrolló una mascarilla que es biocompostable.
La compañía Géochanvre creó un cubrebocas de fieltro de cáñamo filtrante con una capa de fibras de cáñamo 100% francés sin pegamento, sin aditivos, sin tratamiento, forrado con un velo protector oscuro en PLA (en almidón de maíz, biocompostable). El filtro interior filtra el 89% de partículas mayores a 3 micrones.
Este objeto ha llamado la atención de las autoridades y la sociedad en general. El precio por unidad es menos de un euro, inferior a mascarillas comerciales de similares capacidad y se comercializa en todo europa.

