"Vandalismo racista": la dura definición del gobierno de Irlanda del Norte tras dos noches de furia en Belfast
Tras dos noches de violencia en Irlanda del Norte, el gobierno británico catalogó los disturbios en el país y parte del Reino Unido como "vandalismo racista".
El ataque de un inmigrante sudanés a un ciudadano irlandes desató disturbios en Irlanda del Norte.
EFEDieciséis policías heridos, 19 detenidos y familias inmigrantes intimidadas marcaron una segunda noche de violentos disturbios en Belfast, en la capital de Irlanda del Norte. El secretario de Estado de este país, Hilary Benn, rechazó presentar los hechos como protestas y los definió como “vandalismo racista”.
Estos dichos se dan después de lo que ocurrió entre el miércoles y el jueves, donde distintos grupos de jóvenes con la cara tapada intentaban llegar hasta un hotel donde se alojaban inmigrantes, con el objetivo de atacarlos.
Todo esto se dio luego de un hecho que ocurrió en los últimos días, donde un inmigrante sudanés atacó con un cuchillo a una persona en Belfast. El hombre fue detenido y será juzgado por intento de asesinato. Mientras que la víctima sufrió cortes en su cara, brazos y torso, además se confirmó que perdió la visión en uno de sus ojos.
La definición del gobierno de Irlanda del Norte
En medio de estos disturbios, Benn habló con el medio Sky News, donde se le preguntó si estos hechos debían catalogarse como “disturbios racistas en lugar de protestas”, donde el secretario fue contundente: “Bueno, si se ataca a la gente por su color de piel, ¿cómo se les puede describir de otra manera? Eso es vandalismo racista”.
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Por otro lado, sostuvo que no había dudas sobre la naturaleza de los ataques. En ese sentido, citó a Martin Luther King y afirmó que una sociedad debe juzgar a las personas “por su carácter y no por el color de su piel”.
El funcionario británico también señaló que habló con organizaciones comunitarias y advirtió sobre el miedo generado entre quienes fueron intimidados o desalojados de sus casas. Según explicó, el temor no se limita a las víctimas directas de los ataques, sino que se extiende a otros habitantes de Irlanda del Norte que pertenecen a distintas minorías étnicas.
Familias intimidadas y domicilios señalados
Uno de los puntos más críticos que señaló Benn fue la existencia de reportes sobre personas detenidas en sus autos camino al trabajo para preguntarles su nacionalidad. El secretario de Estado calificó ese accionar como “totalmente inaceptable” y lo vinculó con un clima de persecución contra comunidades inmigrantes. En paralelo, más policías del Reino Unido comenzaron a llegar a la región para reforzar el control de los disturbios.


