Insólito: lo despidieron por hacer un simple gesto
Un empleado de una empresa de servicios públicos de Estados Unidos fue despedido luego de ser denunciado en las redes sociales por realizar un simple gesto con la mano, el cual fue interpretado como un mensaje de racismo y discriminación.
Emmanuel Cafferty, de 47 años, trabajaba en la compañía de Gas y Electricidad de San Diego (SDG&E), en el estado de California, hasta que a principios de junio fue 'escrachado' en Twitter con una fotografía en la que se ve su mano realizando un gesto que generalmente se vincula a la expresión 'OK', pero que en Estados Unidos está asociado al supremacismo blanco y la violencia racial.
"En mi caso, no era un símbolo. Solo estaba chasqueando los dedos. Pero un hombre blanco lo interpretó como un gesto parecido al 'OK', que sería racista, y se lo dijo a mis jefes, también blancos, que decidieron creerle a él, no a mí, que no soy blanco", aseguró Cafferty a BBC News Brasil.
La polémica se originó el 3 de junio, cuando un usuario de Twitter arrobó a la SDG&E para decir "esto no está bien" con una foto del brazo izquierdo de Cafferty estirado sobre la puerta de la camioneta corporativa, con los dedos de la mano en un signo que en Estados Unidos se interpreta como un símbolo neonazi.
"En SDG&E creemos firmemente que no hay lugar en nuestra sociedad para la discriminación de ningún tipo, y hemos iniciado una investigación sobre este reporte", respondieron desde la cuenta oficial de la compañía, para luego despedir a Cafferty y retirarle todas sus pertenencias de un trabajo que consideraba "el mejor de su vida", ya que percibía un salario de US$41 por hora, seguro médico y fondo para su jubilación.
"Te podemos asegurar que mantenemos un lugar de trabajo libre de acoso y discriminación y que apoyamos a quienes luchan contra la inequidad racial", insistieron desde SDG&E, pese a que Cafferty es hijo de inmigrantes mexicanos y tenía apenas seis meses de antigüedad en el trabajo, recordó el portal Minuto Uno.
Ahora el hombre se vio obligado a empezar terapia para lidiar con el estrés y el dolor de haber sido acusado por supuesto racismo y discriminación.