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Imperdible: Trump confesó los motivos por los que le gusta ser presidente

Para Trump, los asuntos políticos siempre quedan en segundo plano.
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Luego de cuatro años de mandato y tras perder las últimas elecciones, Donald Trump se aferra al cargo que le dio la mayor visibilidad pública de su vida. De hecho, los motivos por los que le gusta ser presidente se vinculan más a esto que a las funciones prácticas en sí.

Los ataques de Donald Trump contra el sistema electoral estadounidense se remontan a mucho antes de su derrota ante el candidato demócrata Joe Biden. Hasta podría decirse que fue uno de los ejes de su campaña, como si con eso fuese preparando el terreno para lo que era una posibilidad concreta.

Desde que comenzaron a aparecer los resultados de las elecciones y desde que se oficializó su caída, el hasta ahora presidente de Estados Unidos no ha hecho más que negar la realidad y resistirse, lanzando todo tipo de acusaciones de fraude y apelando incluso por la vía legal, aunque sin mucho éxito.

Lo que queda en evidencia es que Trump no soporta la idea de tener que dejar su rol como presidente. Más que por una cuestión política en sí, la clave parece estar en lo que este cargo significa para él y para todo el mundo.

"Me lancé a la presidencia por ti", le dijo Trump a Biden. "Si hubiera pensado que hiciste un buen trabajo, nunca me habría lanzado".

¿Por qué a Donald Trump le gusta ser presidente?

A Trump le gusta ser el centro de atención. Disfruta de la fama y de todo lo que la misma implica. Si uno se remonta algunas décadas en el pasado, es posible observar que, siendo ya un multimillonario y un exitoso empresario, decidió inmiscuirse en el mundo del espectáculo, un poco por el negocio del mismo y otro poco por la visibilidad que esto le daría.

Ser presidente de Estados Unidos le otorgó un nivel de fama que nunca tuvo y que probablemente nunca volverá a tener. Trump goza de ser una celebridad y así lo ha demostrado en cada uno de los eventos que lo tuvieron como protagonista durante estos últimos cuatro años.

Es sabido que también gusta de tener la última palabra, y el cargo del que se está despidiendo le garantizó esto y un poco cuestionamiento de quienes lo rodean.

En definitiva, es posible afirmar que le atrae más la figura en sí de lo que significa ser presidente que las funciones que esto implica en el día a día.

 

Trump: ¿cómo vive sus últimos días como presidente?

Sus apariciones públicas desde que perdió las elecciones han sido escasas. Esto resulta sorprendente si se piensa en la dinámica que tenía el mandatario. Algo similar ocurre respecto del silencio que proviene desde el interior de la Casa Blanca.

Para Trump, son tiempos de retirada. Por más que insista con sus argumentos de fraude y corrupción electoral, se resiste a reconocer su derrota porque odia perder. Para él, esto es un fracaso y como tal debe negarlo.

Mientras tanto, Estados Unidos se divide entre las complicaciones que presenta el actual traspaso de poder y la gravedad que implica la pandemia de coronavirus en el país.