Un paradisíaco rincón del Pacífico decidirá su independencia

Un paradisíaco rincón del Pacífico decidirá su independencia

Los más de 180.000 habitantes de Nueva Caledonia, un archipiélago situado en Oceanía, acudirán mañana a las urnas para votar a favor o en contra de la independencia de este territorio francés de ultramar, lo que será el segundo referéndum en dos años.

Redacción MDZ

Redacción MDZ

Los más de 180.000 habitantes de Nueva Caledonia, un paradisíaco archipiélago situado en Oceanía, acudirán mañana a las urnas para votar a favor o en contra de la independencia de este territorio francés de ultramar, lo que será el segundo referéndum en dos años.

En total, hay inscritas 180.340 personas en las listas electorales, 6.000 más que en el primer referéndum de 2018 en el que el no a la independencia ganó por un 56,7 % de los sufragios y con un nivel de participación elevado, del 81,01 %.

Los electores deberán responder a la pregunta "¿Quiere usted que Nueva Caledonia acceda a la plena soberanía y alcance la independencia?", pero, en caso de que el resultado vuelva a ser negativo, los independentistas contarán con una tercera convocatoria a las urnas en 2021 o 2022, como fue pactado en el Acuerdo de Nouméa, el cual consiguió calmar a un territorio donde los deseos de independencia marcaron un período de violencia creciente que tuvo lugar en los años ochenta.

En esta ocasión no se han publicado sondeos del resultado, aunque en un primer momento se espera que se repita el apoyo mayoritario de los unionistas, sobre todo después de que en 2018 se diera una votación mucho más ajustada de lo que preveían las encuestas, y que fue asumido como una especie de victoria por los independentistas.

Esa primera votación marcó aún más las fracturas del archipiélago a nivel étnico, geográfico y social: en la provincia sur, la más poblada con 113.000 inscritos, donde residen los europeos, los tres cuartos de los sufragios se pronunciaron por el no, mientras que en las provincias del norte y las islas de la Lealtad, de mayoría Kanak (la población autóctona), el 75,8 % y el 82,2 % votó respectivamente por el sí, publicó la agencia de noticias Efe.

El rol de Francia en este referéndum ha sido cuestionado por los independentistas, acusandola de haber intervenido en la campaña al autorizar una derogación del código electoral para que los unionistas puedan incluir la bandera francesa en los documentos electorales.

Los expertos consideran que con el incremento de electores podría haber una progresión del sí haciendo que el resultado sea aún más ajustado que en 2018, lo que motivaría a los independentistas a defender con mayor ahínco una tercera convocatoria ante las urnas.

En paralelo, el Estado francés ha tratado de mantener una cierta discreción en el asunto, lo que le ha valido los reproches entre los partidarios de la unión, que en caso de una tercera consulta reclamarían una mayor presencia de la metrópolis. Desde el ministerio francés de Ultramar aseguran que el Estado "es imparcial pero eso no significa que se mantenga al margen", según fuentes del diario Le Monde.

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