¿Quién es el tucumano que se convirtió en el nuevo alcalde de Barcelona?
Originario de Tucumán, Gerardo Pisarello se ha sentido siempre atraído por las grandes urbes, por el anonimato que estas proporcionan y porque son lugares donde suceden muchas cosas.Desde este miércoles asumió la alcaldía de Barcelona por la maternidad de Ada Colau.
Como alcalde accidental, se estrenó esta semana en el nuevo cargo con una reunión con el cuerpo consular y otra con empresarios.
"He notado el cambio desde el primer momento, una responsabilidad como esta exige mucha concentración en todo lo que haces", subrayaba este miércoles. Sobre la mesa de su despacho en el Ayuntamiento, entre pilas de carpetas y papeles, un ejemplar de Pasqual Maragall, pensament i acció, el último libro sobre el exalcalde y expresident de la Generalitat al que Pisarello cita en varias ocasiones durante la cita con el diario El País de España.
El alcalde es Licenciado en Derecho en la Universidad de Tucumán e hizo un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, así llegó a la capital catalana en el 2001 para cubrir una baja de tres meses en la Universitat de Barcelona.
En pareja con Vanesa Valiño, que trabaja como asesora del concejal de Habitatge, Josep Maria Montaner, se quedó a vivir en el país europeo. Tienen dos hijos, un chico de 14 años y una niña de 9. La pequeña es quien pone a Gerardo Pisarello ante el espejo de su actividad política.
Aunque procede de una familia de maestros y siempre tuvo la vocación de ser profesor, la dedicación política es en su caso una marca biográfica. Su padre era abogado de presos políticos en Tucumán y fue secuestrado y asesinado durante la dictadura del general Videla. Se lo llevaron una noche de junio de 1976, estaba leyéndole en la cama a su hijo pequeño, Gerardo, entonces de cinco años, cuando irrumpieron unos encapuchados armados. No volvió a verlo. "Me hubiera gustado tenerlo cerca ahora para hablar del vínculo entre la realidad y los deseos. Desde pequeño recibí ese mandato de que tenía que implicarme en lo público y que la política podía ser una herramienta para transformar la ciudad", subraya.
"Maragall fue un gran reformista, con ideas propias y un seductor, me identifico con esa heterodoxia", asegura
Asegura que antes de pisar Barcelona, ya la conocía de leer a Montserrat Roig, Vázquez Montalbán, Juan Marsé y también a Josep Pla.
Pisarello explica que siempre se ha sentido muy vinculado a la literatura y que le gustan especialmente la poesía y el teatro, pero también se sintió atraído en su juventud por la ciencia. Y subraya la apuesta del gobierno municipal por la tecnología y la innovación. "Nuestro reto es que la ciudad pueda aprovechar su potencial económico, tecnológico y creativo, pero asegurando la sostenibilidad y la cohesión social", explica.
Le gusta tocar la guitarra y cuidar los tomates y limoneros que tiene en un huerto urbano en su casa. Además, le gusta tener plantas y explica que se ha aficionado a la jardinería. En su casa, en el distrito de Horta-Guinardó, tiene un pequeño huerto urbano, aunque admite que en materia de jardinería sus niveles de fracaso son elevados.
Pisarello deja constancia de la buena relación política y personal con Ada Colau, pero no escatima elogios al exalcalde socialista. "Aunque tengo que hacer un análisis crítico de su mandato, Maragall fue un alcalde de una gran imaginación y un gran reformista, un hombre culto, con ideas propias y seductor. Me siento identificado con este espíritu heterodoxo, de alguien que tiene un pensamiento propio y una cierta libertad, a pesar de todas las dificultades que le supuso. Me identifico bastante", aseguró para El País.
Alcalde accidental
Es que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, dio a luz a su segundo hijo el 26 de abril y tomará licencia por maternidad durante 16 semanas. En ese período, el tucumano Gerardo Pisarello asumirá la alcaldía.

