Segundo banco alemán suprimirá 9.000 empleos y dividendos
El Commerzbank, el segundo banco más grande de Alemania, afrontará una reestructuración que contempla la supresión de 9.000 puestos de trabajo y la renuncia al reparto de dividendos entre sus accionistas, informó hoy el diario económico "Handelsblatt".
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El rotativo apuntó que el presidente de la entidad, Martin Zielke, tiene intención de simplificar la estructura del banco y de hacerla pivotar sobre dos pilares básicos.
Para ello, el grupo bancario pretende acometer una reorganización que se prolongaría hasta el año 2020 y que costaría hasta 1.000 millones de euros (1.124 millones de dólares). Dicha reestructuración contemplaría la supresión de 9.000 empleos, casi uno de cada cinco puestos de trabajo del banco.
Según indica "Handelsblatt", los cambios afectarán al negocio bancario de las pequeñas y medianas empresas, que pasarían ahora a disociarse. Así, las pequeñas compañías se integrarían en el área de clientes privados y las de mayor tamaño pasarían a formar parte de la banca de empresas.
Se espera que este viernes el Commerzbank informe sobre los cambios que pretende acometer en un futuro próximo. Entre ellos, el diario alemán cita también la intención de la entidad de no repartir este año dividendos entre sus accionistas.
De confirmarse este aspecto, el Gobierno Federal tampoco recogería beneficios. El Estado alemán es propietario del 15 por ciento del Commerzbank después de que este, en plena crisis financiera, tuviese que ser rescatado.
La entidad alemana pagó en 2015 por primera vez desde el año 2007 dividendos por valor de 20 céntimos de euro la acción.
El Commerzbank no es el único grupo bancario alemán que atraviesa dificultades económicas. Hace tan solo 24 horas, el primer banco del país, el Deutsche Bank, vio como sus acciones se desplomaron hasta marcar un mínimo histórico en bolsa.
El primer banco de Alemania lucha en la actualidad por recuperar la confianza de los inversores, quienes temen que el banco deba emprender una ampliación de capital ante la amenaza de enfrentarse a una multa millonaria en Estados Unidos, país en el que tiene abiertos varios procesos por un delitos de fraude en créditos hipotecarios.

