Una mancha en la "renovación" del papa Francisco
El presidente francés, François Hollande, ha retirado su propuesta de nombrar a un diplomático gay, Laurent Stefanini, como embajador ante el Vaticano. La Santa Sede lo ha rechazado con su silencio durante 15 meses, según informa El País. Repudiado en Roma, Stefanini será a partir del próximo 25 el nuevo embajador de Francia en la Unesco, señala el periódico.
Stefanini, de 56 años, se formó en la Escuela Nacional de Administración, donde estudian las élites francesas, es católico practicante y se encargó de los asuntos religiosos en el Ministerio de Exteriores francés.
También fue número dos en la embajada de Francia en el Vaticano entre 2001 y 2005, cuando fue condecorado con la orden de San Gregorio el Grande, una de las más altas distinciones papales. Después, fue jefe de protocolo en el Elíseo con los presidentes Nicolas Sarkozy y Hollande.
En enero del año pasado, París hizo pública su nominación. Mientras se esperaba el plácet vaticano, se publicó que era gay, a la vez que se recordaban algunas declaraciones del actual Pontífice. "¿Quién soy yo para juzgar a un homosexual que busca al Señor con buena voluntad?", había dicho en 2013. Pero las semanas transcurrían sin respuesta a París por parte del Vaticano, donde sí se estaba juzgando la idoneidad de Stefanini.
Este caso no es el primero con el que topan las autoridades francesas. En 2007, Sarkozy designó candidato a embajador ante el Vaticano a Jean-Loup Kuhn-Delforge. La Santa Sede lo rechazó tras un año de silencio por ser gay. El supuesto argumento del rechazo era que el aspirante tenía una pareja estable y que ambos aparecían juntos en los actos oficiales.

