Dilma quedó a un paso del abismo
La presidenta brasileña Dilma Rousseff perdió este martes a su principal aliado, el PMDB, alineado mayoritariamente con el vicepresidente Michel Temer, y quedó un poco más cerca de un juicio de destitución ("impeachment") en el Congreso.
El impeachment avanza rápidamente y podría concluir hacia mediados de abril si la Cámara baja lo aprueba por una mayoría de dos tercios (342 de los 513 diputados), y luego el Senado por más de la mitad de sus 82 escaños.
En ese caso, Rousseff sería apartada de su cargo por un período máximo de 180 días, hasta que la Cámara alta dé su veredicto final, esta vez por una mayoría de dos tercios.
Consecuencias
La agencia estatal de noticias informó que Rousseff canceló su anunciado viaje a EEUU. El directorio del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) decidió por aclamación "la inmediata salida del gobierno con entrega inmediata de cargos", proclamó el senador Romero Jucá, que presidió la reunión de menos de tres minutos en Brasilia.
"¡Brasil presente, Temer presidente!", gritaron los dirigentes leales a Temer, que asumiría el poder si Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), es destituida bajo la acusación de "maquillar" las cuentas públicas.
La oposición dijo que está dispuesta a dar un apoyo "político" a un eventual gobierno de transición al mando de Temer, un abogado constitucionalista de 75 años, hasta ahora con poca proyección nacional.
El PMDB tiene la mayor bancada en el Congreso, con 69 diputados y 18 senadores, que es clave para Rousseff si busca frenar el proceso de destitución.
La principal potencia latinoamericana enfrenta una severa crisis, que se alimenta de los escándalos de corrupción de la estatal Petrobras y de una recesión económica sin antecedentes históricos.
Temer, que últimamente mantuvo reuniones con Neves, asumiría el poder hasta 2018 con un programa económico liberal que contempla recortes del gasto público y la revisión de programas sociales y del sistema de pensiones.
Fuente: Gaceta Mercantil