Niños inmigrantes: "Llegan dispuestos a morir"
En medio de los bombardeos, decapitaciones y golpes políticos y económicos que copan la agenda periodística, la grave situación de los niños centroamericanos que llegan solos a cruzar la frontera entre México y Estados Unidos resulta apenas un dato recogido por pocos, pero un drama con dimensión de catástrofe. Cuando es un niño el que huye del horror y el hambre de su país y arriesga lo único que tiene, su vida, para buscar una salida para él y su familia, no hay nada más de qué hablar: allí es cuando nos damos cuenta de que el futuro puede no ser.
En numerosos artículos hemos, primero, informado sobre la situación de miles de niños y jóvenes en EEUU y en sus países de origen, sobre los por qué de su fuga, el trato que reciben, la respuesta institucional del país de destino y los de origen, qué sectores son los que se preocupan por ellos y también hemos intentado ofrecer el tamaño del problema.
Buscamos ahora a un vocero de la comunidad latina. Se trata de alguien que, aunque latinoamericano, ya llegó y está establecido desde hace años en Jacksonville, Florida. De hecho, es reconocido socialmente por ello, pero no por esto le resulta ajena la situación de miles de niños y jóvenes que son detenidos y con los que el gobierno de Barack Obama no sabe qué hacer y, en tanto, la oposición republicana juega a la política con ellos.
Se trata de Fracisco Sefair, director del diario Eco Latino y hablamos del asunto:
¿Por qué cree que todo esto sale a la luz como una "novedad" ahora, tan fuerte y dramática?
-El sol no se puede tapar con un dedo y esta ha sido una problemática social por muchos años la cual se ha alimentado más recientemente por la mala interpretación y promoción de la ley DACA la cual no tiene nada que ver con "special immigrants juveniles status" por sus siglas en ingles SIJ, la cual dice que los menores de Edad son protegidos por la ley (los niños menores de edad que han cruzado la fronteras solos (sin padres o familiares), los arrestan y al estar en los centros de detención las ONGs llegan ayudarles a sacar los documentos, usualmente estos chicos no tienen a sus padres, no se sienten seguros y la corte termina declarándolos en abandono, lo cual termina convirtiendo a los menores como hijo del estado y con la aprobación del juez de familia luego pueden aplican al SIJ y luego van al juez de inmigraciónle dicen que de la aplicación al SIJ ha sido aprobada (USCIS) y le piden cancelar el proceso de deportación para luego solicitar la "green card".
¿Cuál es la dimensión del asunto como "problema" para el gobierno de EEUU, de sus estados y municipios. Y cuál para las propias familias de los chicos inmigrantes?
Es un asunto muy espinoso y complejo. Por un lado tienes más de un millar de niños buscando oportunidades en EEUU, por lo que están dispuestos a arriesgar sus vidas al cruzar la frontera y de paso dejar a sus familias con la ilusión de poderles ayudar en el futuro con un puñado de dólares. Por el otro lado tienes unas leyes migratorias en el país del Norte mucho más severas, las cuales tienen el simple objetivo detener la inmigración de millones de personas de todo el mundo que tan solo buscan un mejor vivir en la nación de las oportunidades, las cuales ya son menos y lo que termina generando fricciones sociales peligrosas, no solo con los nacidos en estas tierras, pero con aquellos que alguna vez pasaron la misma situación y hoy cuenta con un estatus migratorio que les da las facilidades de incorporarse a la fuerza de trabajo.
¿EEUU se ha enfocado bien al buscarle respuestas al tema?
- Mis experiencias con inmigración me han enseñado que son una organización muy sólida y organizada, quizás la mejor a nivel mundial. Esto no quiere decir que no tengan falencias y procesos por mejorar, pero piensa lo complejo que puede ser procesar asuntos de inmigración de millones de personas al año.
¿Y los países de origen?
- De los países de origen ya sabemos las razones por las cuales sus ciudadanos los abandonan, básicamente falta de oportunidades para tan siquiera sobrevivir dignamente.