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Nuevo gabinete de Cameron refuerza distancia de Europa

En un golpe de timón de su propio gobierno en Londres, el primer ministro inglés también dio un fuerte mensaje hacia el poder europeo.
Foto: TheGuardian
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Para David Cameron hay mucho en juego en los próximos meses. En septiembre, los escoceses votarán en referéndum sobre su permanencia en el Reino Unido y unos ocho meses después, el mismo primer ministro deberá someterse a elecciones. Con su sorpresiva amplia reforma de gabinete inciada ayer lunes, Cameron parece indicar que apuesta a todo vapor por lograr su reelección.

En el caso de Cameron, quien subrayó en varios discursos lo importante es para él la confirmación de su trabajo por parte de los electores, ello también significa que el curso debe ser estrictamente euroescéptico.

En el Reino Unido -y eso lo aprendió de su compañero de partido y predecesor John Major- no se pueden ganar elecciones con consignas proeuropeas. "El gabinete se volvió claramente más euroescéptico", resume el "think-tank" Open Europe, cercano a los tories (conservadores).

Que Cameron está pensando ya en la campaña electoral queda claro a raíz de las decisiones sobre su gabinete que rigen desde hoy: el ministro de Educación Michael Gove, que en numerosos debates televisivos metió el dedo en la llaga del sistema educativo británico y nunca evitó las peleas con los maestros, deberá irse. Cameron optó por una mujer, Nicky Morgan, para una cartera ocupada mayormente por mujeres.

Para reforzar la presencia en los medios de comunicación, Cameron decidió que la hasta ahora ministra de Empleo, Esther McVey, una ex presentadora de un magazine en televisión, asista ahora a las reuniones de gabinete.

El cambio más llamativo fue sin embargo el que se produjo en el Ministerio del Exterior. En medio de duras crisis internacionales -desde Ucrania e Irak hasta Cercano Oriente-, el Reino Unido, miembro del Consejo de Seguridad, cambiará a su diplomático más importante.

La justificación fue que el hasta ahora ministro, William Hague, se ocupará en el futuro de la campaña electoral en el norte de Inglaterra. Pasará a liderar la Cámara de los Comunes, un puesto clave entre el gobierno y la Cámara Baja que le permitirá estar cerca de los diputados y con ello de los electores.

Nuevo ministro del Exterior será Philip Hammond, otro euroescéptico. Hague, que tampoco fue nunca un gran amigo de la Unión Europea, tuvo que salir a defender a su sucesor ya el día en que se conoció su nombramiento. Hague dijo que el papel del Reino Unido en la UE no iba a cambiar sustancialmente con Hammond como ministro del Exterior. "David Cameron, Philip Hammond y yo tenemos la misma idea sobre Europa", aseguró.

Hammond, hasta ahora ministro de Defensa, se mostró el año pasado de acuerdo con su colega conservador, Michael Gove, cuando afirmó que votaría por abandonar la Unión Europea si hubiera una elección al respecto.

"Si la elección es entre la Unión Europea exactamente como es ahora y no formar parte de ella, tengo que decir que estoy del lado del argumento que plantea Michael Gove", dijo. Sin embargo, en ese entonces añadió que sería "derrotista" abandonar la UE sin tratar primero de reformarla.

Sin embargo, Hammond será el hombre que deba implementar el plan de Cameron para cambiar la relación entre el Reino Unido y la UE. "Soy de la opinión de que es posible negociar algo así", opinó Hammond. De todas formas, es cauto. "No se inician las negociaciones con amenazas, sino mirando las cosas con las que uno está de acuerdo", comentó en una entrevista con la BBC.

El que este euroescéptico asuma el cargo el mismo día de la elección de Jean-Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea podría ser casualidad. 

Sin embargo, Cameron sufrió una amarga derrota en la votación en Bruselas cuando intentó evitar que Juncker, visto en Londres como demasiado europeísta, se quedara con el puesto. En casa, de todas formas, obtuvo cierto reconocimiento por su firme postura en defensa de los intereses británicos.

Con Lord Jonathan Hill, Hammond tendrá un compañero de armas en Bruselas. Cameron envió a Hill al centro del poder europeo nombrándolo nuevo comisario británico de la UE. Para este puesto, Cameron evitó los riesgos y siguió el consejo de varios expertos políticos, que recomendaban enviar a un nombre conocido a la UE.

El ex asesor de relaciones públicas Hill tiene fama de "hacedor de acuerdos". Para muchos sigue siendo un hombre de segunda fila, sin una gran reputación más allá de Westminster. Al igual que hace cinco años Catherine Ashton, fue hasta ahora líder de la Cámara de los Lores, un puesto clave entre el gobierno y la Cámara Alta.

"Las posibilidades de que el Reino Unido tenga ahora uno de los puestos más importantes en Europa empeoraron", sentenció el director del instituto de investigación Open Europe, Mats Persson.