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Tras la reelección, Dilma habla de corrupción y economía

Luego de derrotar en la segunda vuelta de las elecciones generales al socialdemócrata Aécio Neves, la presidenta continúa en sus funciones.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, abordó hoy dos de los temas más espinosos que deberá enfrentar durante su segundo mandato: el escándalo de corrupción en la estatal Petrobras y los rumbos de la economía del país.

Rousseff realizó declaraciones a los informativos centrales de los canales de televisión Record y Globo, un día después de conquistar un nuevo periodo de gobierno tras derrotar en la segunda vuelta de las elecciones generales al socialdemócrata Aécio Neves.

Respecto a la economía, tema que incluye desafíos tales como devolver la confianza a los inversionistas, evitar que la inflación siga en aumento y revertir los bajos índices de crecimiento, la presidenta dijo que de aquí a fin de año anunciará "de forma muy clara" las medidas que pretende adoptar.

"No voy a esperar a que termine el primer mandato para iniciar todas las acciones en el sentido de transformar y mejorar el crecimiento de nuestra economía", dijo la mandataria reelecta en declaraciones al informativo "Jornal Nacional", de la TV Globo.

"Voy a abrir el diálogo con todos los segmentos. Quiero dialogar con sectores empresariales, financiero, con el mercado, para discutir cuáles son los caminos para Brasil. Pretendo expresar de forma muy clara las medidas que voy a tomar", subrayó.

La mandataria está urgida en anunciar un nuevo plan económico, entre otros factores porque su reelección fue mal recibida por el mercado financiero.

A instancias de su victoria en las urnas, la Bolsa de Valores de Sao Paulo vivió hoy una jornada conturbada, en la que el principal índice de acciones, el Bovespa, cayó un 2,77 por ciento, al tiempo que el dólar cerró con un alza de un 2,56 por ciento, el valor más alto alcanzado desde abril de 2005.

En otro orden, Rousseff se refirió a las denuncias hechas por un ex director de Petrobras, quien asegura que se sobrefacturaron contratos, se pagaron sobornos a legisladores, ministros y gobernadores y se desvió dinero para financiar varias campañas políticas, principalmente del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff.

"Haremos un combate sin tregua contra la corrupción. Nuestro país no puede mantener la impunidad de aquellos que cometen actos de corrupción. Yo no solo hablé durante las elecciones (sobre corrupción), sino que, pueden estar seguros, haré lo posible para aclarar lo que sucedió en este caso en Petrobras. No voy a dejar piedra sobre piedra", aseveró.

"Yo creo que Brasil tiene una democracia fuerte y una institucionalidad fuerte. La sociedad exige una actitud que interrumpa la sistemática impunidad que ocurrió en nuestro país. Le duela a quien le duela", enfatizó.

La presidenta defendió, como mecanismo esencial para inhibir la corrupción, la realización de un plebiscito para que se apruebe una reforma política, algo que calificó como una de las prioridades de su gobierno.

"Muchos sectores tiene como base (para combatir la corrupción) la prohibición de que empresas contribuyan a las campañas electorales. A partir de la reforma (política), solo serían posibles contribuciones privadas individuales, no empresariales. Hay varias propuestas sobre la mesa. (...) Todo eso tiene que ser evaluado por la población", indicó.

Tal como lo hizo poco después de conocer el resultado de las urnas, en el que se impuso por muy estrecho margen a su adversario, la presidenta pidió unión en pos de intereses nacionales.

"Ahora es la hora de que todos nos unamos para garantizar un futuro mejor para Brasil".

Aclaró que habla de "unión" y no de "unidad perfecta de ideas".

"Hubo algo común entre la gente (que votó el domingo): La búsqueda de un futuro mejor para Brasil. Esa búsqueda es la gran base para que tengamos una unión. (...) La gran palabra en este momento es 'diálogo' con todas las fuerzas productivas", agregó.

También se refirió al "mensaje" que a su entender dejaron las urnas.

"Creo que el mensaje de las urnas es el mensaje del cambio. La gente defendió un cambio por lo mejor para Brasil", dijo la política del Partido de los Trabajadores (PT), en entrevista concedida al informativo central del canal Record.

La mandataria conquistó su segundo mandato al recibir unos 54,5 millones de votos, que representan el 51,64 por ciento de los votos válidos y suponen una ventaja de unos 3,5 millones de sufragios sobre el político del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

DPA