Pinto teme ser asesinado si regresa a Bolivia
El senador boliviano Roger Pinto, que huyó a Brasil con ayuda de diplomáticos de la embajada brasileña en La Paz, manifestó hoy su temor de ser asesinado si
regresa a su país.
"Hoy en día retornar a Bolivia será poco menos que un suicidio" consideró Pinto, quien aseguró que "se descubrieron tres o cuatro planes" para asesinarlo cuando estaba en su país antes de refugiarse en la embajada brasileña en La Paz, de donde escapó hace una semana.
En declaraciones al diario Folha, Pinto, de la opositora Convergencia Nacional, sostuvo que fue amigo de Morales pero la relación política se desgastó hasta que comenzó a ser perseguido por el gobierno boliviano.
La fuga del senador desencadenó una crisis diplomática entre Brasilia y La Paz que derivó en el apartamiento del cargo del canciller brasileño Antonio Patriota.
El tema fue analizado ayer por los presidentes Evo Morales y Dilma Rousseff en una reunión bilateral en Surinam, donde los mandatarios participaron de la cumbre de la Unasur.
Rousseff le expresó a su colega su "completo repudio" por la fuga de Pinto, cuya permanencia en territorio brasileño depende ahora del Consejo Nacional de Refugiados (Conare) del Ministerio de Justicia, que evaluará si corresponde otorgarle asilo o no.
La reunión, según el flamante canciller brasileño, Luiz Figueiredo, sirvió para que el episodio no enturbie las relaciones bilaterales, ya que Morales pretende de Brasil la "devolución" inmediata de Pinto.
Figueiredo explicó que Rousseff le aclaró a Morales que si bien Brasil "jamás hubiera concordado con retirar a un asilado de una embajada propia sin garantías plenas en relación a su vida y su seguridad", su permanencia en Brasil depende ahora del parecer del Conare, organismo ante el que Pinto solicitó asilo y que no tiene plazo para resolver la cuestión.