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El "trilema" del "fracking", sin resolución

Un artículo de un catedrático español pone en cuestión tres problemas a resolver en torno a la fractura hidráulica. Interesante debate.
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Mariano Marzo Carpio es catedrático de Recursos Energéticos en la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona y opinó en una columna publicada por el diario español El País en torno al mecanismo de extracción hidrocarburífera conocida como "fracking".

Marzo, sostiene que este sistema es víctima de un "trilema". En concreto, pone bajo análisis que sostenibilidad energética pasa por resolver una cuestión compleja, cosa que -advierte- no puede hacerse con opiniones "simplistas".

Así, da cuenta que ese "trilema" se resuelve "por tres retos íntimamente relacionados entre sí y que no pueden solventarse uno a uno, independientemente de los otros dos". 

"Podemos decir -opina Marzo- que la sostenibilidad energética se dirime en tres frentes de batalla simultáneos, que dibujan un triángulo con vértices definidos por la e de la economía, la e de la energía (o de seguridad de suministro) y la e de la ecología (o del medio ambiente-cambio climático)".

En ese punto, indica que "lo aconsejable en política energética es buscar el baricentro de este hipotético triángulo".

"Si adoptamos medidas muy decantadas hacia uno de los vértices -dice- corremos el riesgo de descuidar los otros dos frentes de batalla y perder la guerra. Esto quiere decir que debemos aspirar a un mix energético lo más limpio, barato y seguro posible. No nos podemos conformar con disponer de un suministro abundante a precios competitivos, pero medioambientalmente sucio. Sin embargo, tampoco resulta recomendable aspirar a un suministro limpio, a costa de descuidar la seguridad y/o los costos".

Estudio de caso

En este contexto, parece lógico pensar que un análisis riguroso de la técnica de fracturación hidráulica requiere, como mínimo, revisar el balance arrojado en cada uno de los tres frentes citados. Algo que solo puede hacerse para el caso de Estados Unidos: a fin de cuentas, la producción comercial de petróleo y gas mediante dicha técnica se restringe prácticamente a este país y de manera accesoria a Canadá.

Marzo señala en su artículo que "en lo que respecta a la seguridad de suministro, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) señala que el repunte de la producción de petróleo y gas en Estados Unidos, impulsado por la tecnología de la fracturación hidráulica, está en vías de redibujar el mapa energético global".

"La Agencia -señala- prevé que Estados Unidos se convierta hacia 2020 en el mayor productor mundial de petróleo, desplazando temporalmente, hasta mediados de la década de los veinte, a Arabia Saudí. Esto, unido a los efectos de las nuevas medidas de eficiencia energética previstas para el sector del transporte, comportaría una caída continuada de las importaciones de petróleo, hasta el punto que hacia 2030 Norteamérica se habría convertido en una región exportadora neta de este hidrocarburo. Y algo similar sucede con el gas natural".

El académico español informa, además, que "las previsiones de la AIE son que en el año 2035 algo más de la mitad de la producción de gas en Estados Unidos se obtenga mediante la aplicación de técnicas de fracturación hidráulica. Esto haría que el país, que en 2010 importaba cerca de un 10% de su consumo, pudiera transformarse a medio plazo en un exportador neto".

"Mi opinión -escribe Marzo-  es que Estados Unidos no ha resuelto satisfactoriamente el trilema formulado al comienzo de este artículo. Simplemente se ha limitado a dejar actuar al mercado sobre el eje economía-seguridad de suministro".

Y sugiere que "es hora de que las Administraciones, de la mano de la ciencia y con la complicidad de las organizaciones sociales, busquen un mayor compromiso con el medio ambiente a través de la regulación". Leé el artículo completo haciendo clic aquí.