El balance: cuatro meses del papa Francisco
El vocero vaticano destacó la visita a la favela de Manguinhos y a los presos, que fueron "signos muy concretos de cómo ve el Papa los problemas".
Federico Lombardi SJ, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, dialogó con los periodistas luego de la misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Río de Janeiro 2013 y estimó que ya era momento de hacer algunos balances sobre lo que dejó el encuentro mundial de los jóvenes con el papa Francisco.
El vocero vaticano destacó la visita a la favela de Manguinhos y a los presos, que fueron "signos muy concretos de cómo ve el Papa los problemas", y cómo comienza a presentar mensajes y posibles soluciones. A partir de esto, subrayó las posturas y actitudes que invita a tomar.
"Es la doctrina social de la Iglesia traducida en la vida concreta de los jóvenes. El Papa tiene un carisma por ayudar a traducir las enseñanzas de la Iglesia en el campo social en actitudes concretas", destacó.
También destacó el encuentro con los obispos del Brasil y el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), que "son signos de cómo él entiende trabajar por una Iglesia más sinodal". Y sostuvo que Francisco quiere demostrar que ellos son "responsables" del camino de la Iglesia en sus diferentes países. "Los obispos estaban muy agradecidos de este discurso", aseguró.
Lombardi también señaló que la visita a Río de Janeiro sirvió como ocasión para que el Santo Padre viniera a hablar a la sociedad del Brasil y de todo el continente.
"Ya son cuatro meses desde que el Papa es papa". "En Roma, el Papa tiene una infinidad de actividades, pero aquí, quienes trabajamos con él cada día, hemos visto cómo se desenvuelve en su casa. Para mí, eso es muy interesante y algo nuevo y distinto. Me parece que es algo más: sentirlo por una semana en su manera de relacionarse con el ambiente", relató el padre Lombardi.
Para el vocero de la Santa Sede, la semana del Papa en el Brasil sirvió para entender mejor cómo la Iglesia de Latinoamérica puede contribuir a la vida de la Iglesia universal dando su riqueza específica. "Es algo muy importante: su dinamismo juvenil, su perspectiva sobre los problemas de la Iglesia... creo que en estos días nos hemos entendido mejor. El papa latinoamericano y la Iglesia de Latinoamérica pueden dar una contribución de renovación, entusiasmo, coraje y perspectiva del futuro", aseguró.
"Ya son cuatro meses desde que el Papa es papa". "En Roma, el Papa tiene una infinidad de actividades, pero aquí, quienes trabajamos con él cada día, hemos visto cómo se desenvuelve en su casa. Para mí, eso es muy interesante y algo nuevo y distinto. Me parece que es algo más: sentirlo por una semana en su manera de relacionarse con el ambiente", relató el padre Lombardi.
Para el vocero de la Santa Sede, la semana del Papa en el Brasil sirvió para entender mejor cómo la Iglesia de Latinoamérica puede contribuir a la vida de la Iglesia universal dando su riqueza específica. "Es algo muy importante: su dinamismo juvenil, su perspectiva sobre los problemas de la Iglesia... creo que en estos días nos hemos entendido mejor. El papa latinoamericano y la Iglesia de Latinoamérica pueden dar una contribución de renovación, entusiasmo, coraje y perspectiva del futuro", aseguró.