Claves de la reforma migratoria de EEUU
El Senado de Estados Unidos aprobó hoy la primera propuesta de reforma migratoria con visos de éxito en décadas, que busca una vía para la legalización de hasta 11 millones de indocumentados a cambio de fuertes condicionamientos en materia de seguridad fronteriza.
Se trata de la "Ley de Seguridad Fronteriza, Oportunidad Económica y Modernización de la Inmigración" o S.744, elaborada por el "Grupo de los Ocho": los senadores demócratas Chuck Schumer, Bob Menéndez, Richard Durbin y Michael Bennet, así como los republicanos John McCain, Marco Rubio, Lindsey Graham y Jeff Flake.
Originalmente de unas 800 páginas, su tamaño supera ya las mil tras semanas de deliberaciones y la aprobación de numerosas enmiendas al texto inicial desde su llegada al Senado, a mediados de abril.
SEGURIDAD FRONTERIZA
El principal cambio aprobado es la propuesta presentada por los republicanos Bob Corker y John Hoaven al capítulo de la normativa sobre seguridad fronteriza, incluyendo regulaciones mucho más duras y costosas, con el objetivo de acallar las críticas sobre todo de los más conservadores acerca de que la ley no hace lo suficiente en esta materia.
Entre otras, la enmienda prevé duplicar hasta 40.000 el número de agentes fronterizos y doblar también hasta cubrir 1.126 kilómetros la extensión de la valla divisoria entre Estados Unidos y México, algo que ya ha provocado las críticas de ese país. Entre las inversiones en tecnología en la frontera, también se incluye un refuerzo del número de aviones no tripulados ("drones").
Todo ello a un astronómico coste de unos 40.000 millones de dólares tan sólo en la primera década, lo que ha despertado no pocas críticas. Con todo, los defensores de la reforma migratoria, sobre todo los demócratas, consideran que es un dinero bien gastado con tal de lograr suficientes apoyos de la oposición republicana.
La costosa enmienda sólo fue posible después de que la semana pasada se conociera un informe de la Oficina de Presupuestos de Congreso, un organismo independiente del gobierno, según el cual la implementación de la S.744 "generaría cambios en el gasto e ingresos directos que reduciría el déficit presupuestario federal en hasta 197.000 millones de dólares durante el periodo 2014-2023".
EL CAMINO A LA LEGALIZACIÓN DE INDOCUMENTADOS
La S.744 especifica el largo camino hasta la ciudadanía -hasta 13 años- para los indocumentados que califiquen para regularizar su estatus, una condición clave de la Casa Blanca para que el presidente, Barack Obama, firme como ley la propuesta, que así podría convertirse en la principal iniciativa legislativa de su segundo mandato.
El camino promete ser "duro pero justo", según han insistido todos los implicados en los últimos meses.
Para que siquiera pueda empezar el proceso, primero tienen que cumplirse varios requisitos verificables en materia de seguridad. Entre otros, el aumento de agentes fronterizos y de vallaje, así como la instalación de un nuevo sistema biométrico en todos los puntos de entrada y salida del país.
Además, según la propuesta, sólo podrán beneficiarse de la medida aquellos indocumentados que llevan en Estados Unidos desde antes del 31 de diciembre de 2011 y han estado de forma "continuada" en el país desde entonces.
Asimsimo, no pueden haber cometido delitos y -salvo excepciones como en el caso de los jóvenes- deberán pagar una multa, asumir los costes de todo el proceso, pagar todos los impuestos atrasados o demostrar conocimientos de inglés.
Estos pasos les permitirán adquirir el "estatus de inmigrante registrado provisionalmente" (RPI, por sus siglas en inglés) que constituye el primer nivel del largo proceso hasta la obtención de la residencia permanente (la "tarjeta verde") en no menos de diez años y la ciudadanía en principio tres años más tarde.
El camino es más sencillo para dos grupos específicos: los "dreamers" o jóvenes indocumentados que llegaron al país de pequeños junto con sus padres, y los trabajadores agrícolas. El período de espera para obtener la "tarjeta verde" es para estos dos grupos de sólo cinco años. En el caso de los "dreamers" o "soñadores", tras ello además podrán obtener de manera inmediata la ciudadanía, sin tener que esperar más o "ponerse a la cola" como los otros indocumentados.
INMIGRACIÓN LEGAL
La propuesta de ley también propone algunos cambios a la emisión de visas para ingresar a Estados Unidos, entre otros el incremento gradual hasta entre 110.000 y 180.000 anuales de la emisión de visados para trabajadores de alta cualificación (el H-1B) y un programa de trabajadores visitantes duramente negociado con empresarios y sindicatos.
Además, se limitará también la emisión generalizada de visas de trabajo cuando la tasa de desempleo supere el 8,5 por ciento y se establece la obligatoriedad de programas como el "E-Verify", que permite a los empleadores comprobar el estatus legal de sus trabajadores.

