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¿Quién es la cantante que es primera dama de China?

La revista Time la consideró uno de los cien personajes más influyentes del mundo. Peng Liyuan, la primera dama de China.

Como dice su canción famosa La gente de nuestro pueblo, Peng Liyuan nació en la aldea de Pengzhuang, en la provincia costera de Shandong. Su padre, Peng Longkun, era el director del centro cultural del distrito de Yuncheng (también en Shandong) y su madre, una actriz de la Ópera de Yuju. Peng había nacido en el seno de una familia con inclinaciones culturales. La historia la cuenta China Hoy.

Peng Liyuan pasó mucho tiempo de su infancia en la carreta del conjunto teatral de Yuncheng y se emocionaba al lado de sus padres cada vez que estos realizaban sus presentaciones en diversos cantones. A pesar del hambre que a veces padecía, se fue forjando en ella una gran afición por la música. Luego de enterarse que la escuela secundaria técnica de la Escuela de Arte 7 de Mayo (hoy Universidad de Arte de Shandong) había abierto nuevas vacantes, decidió postular a esta a los 14 años.

Primera magíster en música vocal

En la Universidad de Arte de Shandong fue alumna de la reconocida maestra de música vocal Wang Yin-xuan y decidió dedicarse al canto folclórico. “Era la segunda más joven entre todos los alumnos, pero contaba con grandes virtudes para la interpretación, quizá porque sus padres trabajaban en los ámbitos artístico y cultural. Ella parecía tener más experiencia que nosotros”, recuerda su entonces compañero de clase Xu Chengyue.

En 1980, Peng acudió a la Demostración Nacional de Canto Folclórico, junto con la profesora Wang, y sus canciones Baolengdiao y Montaña Yimeng, mi pueblo natal causaron sensación en Beijing.

Al año siguiente, Peng Liyuan recibió la admisión del Conservatorio Central de Música y se inscribió en la clase de Jin Tielin, a quien perseguía en su afán de mejorar sus virtudes en el canto folclórico. “Fui su profesor durante años y siempre me dio la impresión de ser una mujer perseverante. Además de tener mucho talento, le ponía mucho empeño a las prácticas. No tenía la costumbre de tomar la siesta, pues aprovechaba cada momento para estudiar. Si una cantante no toma siesta puede sucumbir fácilmente ante los nervios por la noche y provocar daños en su garganta. Sin embargo, ella superó este problema. Estoy orgulloso de haber tenido una alumna como Peng”, menciona Jin Tielin.

Más allá de todos estos esfuerzos, Peng obtuvo su título de maestría en 1990, convirtiéndose así en la primera magíster en música vocal tradicional de China.

En 1984, en la segunda edición de la Gala de Año Nuevo Chino de la CCTV (Televisión Central de China), Peng interpretó el tema En las llanuras de la esperanza, con la cual se hizo popular en toda China. Ese mismo año se trasladó al Conjunto de Canciones y Danzas del Departamento Político General del Ejército Popular de Liberación, donde afrontó mayores retos.

Amor a primera vista

En 1986 se le presentó un hombre que tenía nueve años más y era el teniente alcalde de la ciudad costera de Xiamen. Por aquel entonces, el hecho de que ambos no vivieran en la misma ciudad inquietaba a Peng, pero al final este hombre le tocó el corazón.

Para saber si a ese hombre solo le importaba la apariencia física, Peng decidió llevar un pantalón militar grueso en la primera cita. Sin embargo, él se presentó con una indumentaria más rústica que la de ella, con la que se le veía mayor. En lugar de formularle típicas preguntas como ¿cuáles son las canciones más populares hoy en día? o ¿cuánto ganas por cada presentación?, Xi Jinping le dijo: “¿Cuántos estilos hay en música vocal?”. Después de escuchar la respuesta, Xi le comentó con sinceridad: “Perdón, como veo pocas veces la televisión, ¿qué canciones interpretas?”. “En las llanuras de la esperanza”, contestó Peng. “¡Oh!, la he escuchado, es una buena canción”, le expresó Xi.

Como ha señalado posteriormente Peng, la sinceridad de Xi la impresionó. “Me tocó el corazón. Era modesto y tenía muchos conocimientos. Me pregunté si podría ser mi príncipe azul”, recuerda. “Bastó conocerte menos de cuarenta minutos para estar seguro de que serías mi esposa”, le contó luego Xi.

Al cabo de medio año, ambos se casaron en Xiamen. Cuatro días después, Peng viajó a Beijing para participar en el Festival Nacional de las Artes. Después del evento, inició un periplo por Canadá y EE. UU. La separación duró entre dos y tres meses.

Durante los próximos veinte años la pareja seguiría separada la mayor parte del tiempo debido al trabajo de Xi Jinping en la provincia de Fujian. En una oportunidad, Xi fue a visitar a su esposa en Beijing, pero, al estar en casa, Peng recibió una llamada en la que se le informaba sobre una presentación a la cual debía asistir. Luego de colgar el teléfono, ella permaneció en silencio, pues temía herir a su esposo. Al contarle lo sucedido, Xi la consoló diciéndole: “No pasa nada, no dudes en ir. De todos modos, tenemos la oportunidad de estar juntos. No puedo separarte del escenario. Eso sería demasiado egoísta”.

Peng Liyuan presta mucha atención a la familia. “Sería incomprensible si abandonara a mi familia o a un hijo por la dedicación a mi carrera. Mi familia, al igual que la de los demás, es una familia normal y feliz”, ha señalado Peng. Al retirarse de los escenarios, Peng se dedicó a apoyar a su esposo, educar a su hija y ser un ama de casa. Cuando estaba en Fuzhou, utilizaba ropa deportiva e iba al mercado a comprar verduras montando una bicicleta. Peng se define como una mujer muy tradicional, a pesar de ser una persona muy independiente. Cuando regresa a casa, le gusta fregar el piso, lavar la ropa y cocinar. “Estos quehaceres son un placer para mí. Me gusta administrar bien la casa”.

Al ser entrevistada en 1999 por la Televisión Phoenix, el presentador bromeó al decirle: “Te veo y creo que eres hábil para cocinar”. Peng estaba muy sorprendida y le mencionó: “Me gusta mucho limpiar, lavar la ropa y cocinar. Lo hago bien. Además de tallarines, empanada china y ravioles, sé cocer tortas y preparar varios platos”.

Embajadora de bienestar público

Peng ha aparecido pocas veces en el escenario en estos últimos años. Sin embargo, no se ha retirado sino que ha invertido más de su tiempo en el bienestar público. Por ello comenzó a presentarse por todo el país, por ejemplo, en la velada de beneficencia de la Fundación de la Cruz Roja de China, en la presentación de la CCTV de ayuda a los damnificados por el terremoto de Sichuan, en el frente de lucha contra el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS, por sus siglas en inglés), en el hospital Xiaotang- shan, etc. Peng lleva sus canciones y su bendición a la gente que está sufriendo alguna desgracia y a los soldados que luchan por el país.

El 3 de junio de 2011, la Organización Mundial de la Salud (OMS) nombró a Peng Liyuan como embajadora de la lucha contra la tuberculosis y el sida. En realidad, en 2006, Peng, de 43 años, ya había sido designada por el Ministerio de Salud como portavoz de las campañas de prevención del sida. Viajó a la ciudad de Fuyang, en la provincia de Anhui, a visitar a unos 200 niños de la Asociación para la Salvación de Huérfanos del Sida de Fuyang, con quienes pintó, cantó y jugó.

Peng ha participado también en muchas actividades benéficas como embajadora de la Asociación del Control del Tabaco de China y embajadora de la lucha contra la tuberculosis.

Es también miembro del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. Sus propuestas están siempre enfocadas en grupos sociales vulnerables, por ejemplo, en los niños del campo, y busca que la educación llegue también a ellos. “El apoyo educativo no se limita a reducir o eximir los gastos de estudio, sino que considera también una manutención alimentaria e, incluso, los gastos médicos de sus familiares”.

Peng Liyuan tiene hoy un nuevo papel: primera dama de China.