Maduro dice que desde Bogotá intentan debilitar la democracia
"Alerta a los soldados venezolanos para defender la soberanía nacional", dijo en un acto en el que participó el jefe militar boliviano Edwin de La Fuente.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo hoy que desde Bogotá se desató una operación psicológica para "debilitar la democracia venezolana", después que su gobierno criticara que el mandatario colombiano Juan Manuel Santos recibió al líder opositor Henrique Capriles Radonski.
Maduro afirmó que esa campaña "sucia" ha tomado al jefe de la Asamblea Nacional (Congreso) venezolana, Diosdado Cabello, como objetivo para "destruirlo moralmente" y posiblemente matarlo.
En una visita a la base aérea de la región central de Aragua, donde ordenó la prueba de un avión no tripulado construido con apoyo de Irán, afirmó que ahora la "oligarquía venezolana se arrodilla y va a ofertarse en el mundo para entregar a Venezuela a los peores intereses".
"Alerta a los soldados venezolanos para defender la soberanía nacional", recalcó en el acto en el que participó como invitado el jefe militar boliviano Edwin de La Fuente.
Maduro señaló que desde Colombia se desató una campaña sucia contra Cabello para "minar su moral como líder revolucionario".
"Han tomado al presidente de la Asamblea Nacional como objetivo para destruirlo. Diosdado está sometido ahora al fuego enemigo, para tratar de buscar su asesinato moral y ver si después pueden buscar su asesinato físico, así lo denuncio ante la patria y el mundo", aseveró.
"Hay una operación psicológica dirigida desde Bogotá para dividir la fuerza revolucionaria y debilitar la democracia de Venezuela. Está dirigida por mentes perversas dedicadas a la guerra sucia y psicológica contra nuestra patria", agregó.
Maduro indicó que se busca "minar" el ejemplo de Cabello como líder revolucionario "al interior de la Fuerza Armada".
"Alerta compañeros de la Fuerza Armada, salgamos al frente de cualquier campaña de chismes, de cualquier campaña de intrigas y de intento de destrucción moral contra hombres como Diosdado Cabello y contra el alto mando militar y político de la revolución bolivariana. Es tiempo de estar cohesionados, unidos más que nunca", insistió.
Asimismo, Maduro arengó a los uniformados y les exigió defender la soberanía venezolana.
"Que nadie se meta con Venezuela, esta tierra este cielo y estos mares y ríos son sagrados. Nadie, jamás, debe tocarlos, ninguna fuerza extranjera imperial o aliada al imperio podrá tocar esta tierra y debemos prepararnos para esto. Si queremos la paz debemos prepararnos para garantizarla", dijo.
El gobierno de Maduro reaccionó el miércoles molesto por el hecho de que Santos recibiera a Capriles en Bogotá y el canciller Elías Jaua llamó a consultas al diplomático Roy Chaderton, comisionado en los diálogos de paz en Colombia, para evaluar la participación venezolana en ese proceso.
Jaua advirtió que la reunión con Santos llevará a un deterioro de las relaciones binacionales.
"El recibimiento de una persona que desconoce las instituciones venezolanas y convocó abiertamente a la violencia el día 15 de abril es una muy mala señal y, de alguna manera, devela lo que muchas veces repetimos: que desde Bogotá había una conspiración contra Venezuela", dijo.
A la vez, Cabello advirtió que Santos le puso una "bomba" a las relaciones binacionales al recibir a Capriles.
"El presidente Santos le está poniendo una bomba al tren de las buenas relaciones que tanto le pidió el presidente Hugo Chávez que cuidara y él se comprometió con Chávez y con el pueblo venezolano que lo iba a hacer. Que haga lo contrario dice mucho de su manera de ser y de hacer política", declaró.
Capriles, ex candidato opositor, desconoce la legitimidad de Maduro, tras su estrecha victoria en las elecciones del 14 de abril, cuyos resultados impugnó ante las justicia.
"Han tomado al presidente de la Asamblea Nacional como objetivo para destruirlo. Diosdado está sometido ahora al fuego enemigo, para tratar de buscar su asesinato moral y ver si después pueden buscar su asesinato físico, así lo denuncio ante la patria y el mundo", aseveró.
"Hay una operación psicológica dirigida desde Bogotá para dividir la fuerza revolucionaria y debilitar la democracia de Venezuela. Está dirigida por mentes perversas dedicadas a la guerra sucia y psicológica contra nuestra patria", agregó.
Maduro indicó que se busca "minar" el ejemplo de Cabello como líder revolucionario "al interior de la Fuerza Armada".
"Alerta compañeros de la Fuerza Armada, salgamos al frente de cualquier campaña de chismes, de cualquier campaña de intrigas y de intento de destrucción moral contra hombres como Diosdado Cabello y contra el alto mando militar y político de la revolución bolivariana. Es tiempo de estar cohesionados, unidos más que nunca", insistió.
Asimismo, Maduro arengó a los uniformados y les exigió defender la soberanía venezolana.
"Que nadie se meta con Venezuela, esta tierra este cielo y estos mares y ríos son sagrados. Nadie, jamás, debe tocarlos, ninguna fuerza extranjera imperial o aliada al imperio podrá tocar esta tierra y debemos prepararnos para esto. Si queremos la paz debemos prepararnos para garantizarla", dijo.
El gobierno de Maduro reaccionó el miércoles molesto por el hecho de que Santos recibiera a Capriles en Bogotá y el canciller Elías Jaua llamó a consultas al diplomático Roy Chaderton, comisionado en los diálogos de paz en Colombia, para evaluar la participación venezolana en ese proceso.
Jaua advirtió que la reunión con Santos llevará a un deterioro de las relaciones binacionales.
"El recibimiento de una persona que desconoce las instituciones venezolanas y convocó abiertamente a la violencia el día 15 de abril es una muy mala señal y, de alguna manera, devela lo que muchas veces repetimos: que desde Bogotá había una conspiración contra Venezuela", dijo.
A la vez, Cabello advirtió que Santos le puso una "bomba" a las relaciones binacionales al recibir a Capriles.
"El presidente Santos le está poniendo una bomba al tren de las buenas relaciones que tanto le pidió el presidente Hugo Chávez que cuidara y él se comprometió con Chávez y con el pueblo venezolano que lo iba a hacer. Que haga lo contrario dice mucho de su manera de ser y de hacer política", declaró.
Capriles, ex candidato opositor, desconoce la legitimidad de Maduro, tras su estrecha victoria en las elecciones del 14 de abril, cuyos resultados impugnó ante las justicia.