La ETA se divide y pueden volver los atentados
ETA podría estar al borde de la escisión y de la vuelta a los atentados terroristas un año y medio después de que el grupo armado vasco anunciara el cese definitivo de la violencia, según dijo hoy un fiscal de la Audiencia Nacional de España, citando informes que maneja el Ministerio del Interior.
"Los informes que maneja actualmente el Ministerio del Interior son que esa fase de bloqueo (del llamado proceso de paz) va a llevar a una ruptura o a una escisión y a la vuelta de la actividad armada", manifestó hoy el fiscal Carlos Bautista.
No es la primera vez que se apunta al posible regreso de ETA a la actividad terrorista. Un informe de Europol advirtió hace poco de una posible escisión en su seno.
La Policía Nacional española también habló de la posibilidad de una vuelta atrás en el proceso, frente a las tesis de los servicios secretos españoles y de la Guardia Civil, más optimistas, según medios españoles.
No obstante, fuentes de la lucha antiterrorista aseguraron después de las palabras del fiscal Bautista que el Ministerio del Interior no posee informes concluyentes de que ETA vaya a escindirse y a volver a atentar, aunque admitieron que los servicios de seguridad manejan informes contradictorios sobre la situación en la que se encuentra el grupo separatista vasco y su perspectiva de futuro.
En un comunicado a finales de marzo, ETA advirtió de que habrá "consecuencias negativas" por el rechazo del gobierno de Mariano Rajoy a negociar con ella.
A ese comunicado se refirió hoy el fiscal Bautista en su intervención en un juicio a un ex asesor de la coalición independentista vasca Bildu, heredera de la izquierda independentista radical que antaño apoyó a ETA y que ahora apuesta por la vía democrática.
Lo que ETA destaca en esa misiva es que "estamos ante un proceso bilateral que está orientado a cesiones mutuas" y si no las hay "se producirá una fase de bloqueo, que es en la que estamos ahora, y así lo ha reconocido la organización terrorista", dijo el fiscal, que insistió en informes del Ministerio del Interior que apuntan a una posible escisión del grupo armado y un regreso a la actividad terrorista.
La organización separatista vasca, que en su pretensión de lograr la independencia del País Vasco del resto de España ha matado a más de 800 personas a lo largo de su historia, anunció en octubre de 2011 un cese definitivo de la violencia, pero no su desarme ni su desaparición.
Esos dos puntos los ha condicionado hasta ahora a un diálogo con el gobierno español sobre los etarras presos y los huidos. Rajoy, no obstante, se niega a hablar con ella e insiste en que espera su desarme y disolución.