Crece la tensión entre EE.UU. e Irán: ataques en el estrecho de Ormuz y una dura amenaza de Trump a Omán
Tras romperse la tregua de abril con ataques cruzados en Bandar Abbas, el presidente Donald Trump enfrió la negociación de paz y lanzó una fuerte advertencia a Omán ante un posible pacto marítimo con Teherán.
En este contexto de máxima hostilidad, Donald Trump decidió incorporar a un nuevo actor al mapa del conflicto: Omán. Foto Efe
EFELa ilusión de un rápido acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán se ha desmoronado por completo en las últimas horas. La negociación bilateral, que en un principio parecía acelerarse de manera prometedora, sufrió un violento freno tras registrarse los enfrentamientos militares más graves desde el inicio del alto el fuego acordado en abril. Ante este escenario, el presidente estadounidense Donald Trump enfrió las expectativas diplomáticas al asegurar públicamente que "no hay apuro" para firmar un tratado.
La nueva escalada bélica amenaza seriamente con descarrilar todos los esfuerzos internacionales por estabilizar la región de Medio Oriente. Los combates comenzaron luego de que fuerzas iraníes abrieran fuego contra cuatro barcos comerciales que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz, según reportó la televisión estatal IRIB. La respuesta de Washington no tardó en llegar: fuerzas de Estados Unidos atacaron una estación de control en Bandar Abbas, al sur de Irán, lo que a su vez provocó una represalia inmediata de Teherán contra una base militar estadounidense, en una serie de choques cruzados que terminaron involucrando también a Kuwait.
La dura advertencia de Trump a Omán por el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz, un corredor logístico vital por donde circula gran parte del tráfico mundial de petróleo y gas, continúa siendo el principal punto de discordia geopolítica. En este contexto de máxima hostilidad, Donald Trump decidió incorporar a un nuevo actor al mapa del conflicto: Omán.
La reacción de la Casa Blanca se dio tras conocerse versiones sobre un presunto acuerdo bilateral que le permitiría a Irán y Omán administrar conjuntamente el tránsito marítimo en el estratégico estrecho. Frente a esto, el mandatario estadounidense recurrió a su tono más agresivo para fijar la postura de Washington: “El estrecho estará abierto a todos. Omán se comportará como cualquier otro país o tendremos que volarlo por los aires”.
Con este contundente ultimátum, el gobierno estadounidense busca desactivar cualquier intento de control compartido de la vía fluvial por parte de las naciones árabes, condicionando el regreso a la mesa de votación y congelando de forma indefinida la tregua que se había logrado sostener durante los últimos meses.


