ver más

¿Estaría el Reino Unido mejor fuera de la Unión Europea?

Para Londres, a diferencia de Francia y Alemania, la UE gira solamente en torno al comercio y el mercado único.

Mientras el Reino Unido se acerca a un referéndum sobre su condición de miembro de la Unión Europea, se atiza el debate sobre los beneficios y dificultades que trae la pertenencia al club de 27 miembros.

Para Londres, a diferencia de Francia y Alemania, la UE gira solamente en torno al comercio y el mercado único -más que preservar la paz en Europa- y es en lo que ambas partes focalizan el debate.

El antieuropeo Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) asevera que el Reino Unido podría ahorrarse anualmente 60.000 millones de libras (91.000 millones de dólares) que se gastan en regulación y administración de la UE, además de los crecientes gastos de membresía que ascendieron a una contribución neta de 6.895 trillones de libras en 2012.

Pero dado que ningún gobierno británico jamás realizó un análisis de costo-beneficio sobre la membresía en la UE, estas cifras son poco confiables, afirmó David Charter, corresponsal del "The Times" y autor de "Au Revoir Europe: What if Britain left the EU?" ("Adiós Europa: ¿Qué pasa si el Reino Unido abandona la UE?").

"Depende mucho del tipo de relación que Gran Bretaña tenga una vez que se vaya", dijo a dpa.

Londres pondría intentar emular a Suiza, que gracias a unos 200 tratados bilaterales tiene pleno acceso al mercado de mercancías de la UE, pero no a su mercado de servicios. O podría intentar copiar a Noruega, que es miembro del Área Económica Europea.

"El modelo suizo no es visto como sostenible por la Comisión Europea ni el Consejo, porque no puedes ver si son implementadas (las reglas de la UE)", según Phillip Souta, director de Business for New Europe. "Por eso Suiza es impulsada hacia el modelo noruego".

Eso sería "extremadamente impopular" en el Reino Unido, agregó Souta. "Debes seguir todas las reglas relevantes de mercado de la UE, no tienes influencia sobre cómo esas reglas son elaboradas, y además debes contribuir a ese presupuesto".

UKIP cree que un Reino Unido libre, ya no encadenado a un bloque comercial cuya importancia global va en declive, podría establecer un área de libre comercio con el Commonwealth, que alberga a un tercio de la población mundial y a varias economías que crecen a gran ritmo.

Pero Souta argumentó que el Reino Unido estaría loco si compromete su relación con Europa, ya que exporta a la vecina Irlanda lo mismo que a China, Rusia, India y Brasil.

"Actualmente tenemos 46 acuerdos (de comercio)... que fueron negociados con la UE. Deberíamos renegociar todos y eso llevaría hasta 10 años y sería dañino para el trabajo y el crecimiento", analizó.

"Si se mira a Alemania, durante los últimos diez años ha duplicado sus exportaciones a mercados rápidamente emergentes, mientras que el Reino Unido no. Por lo tanto debería formularse la pregunta ¿si el Reino Unido abandona (el bloque), eso de alguna manera milagrosamente lo convertiría en más competitivo?"

Aerolíneas de bajo costo como EasyJet deberían considerar relocalizar sus operaciones, ya que no habría garantías de acceso al acuerdo europeo de cielos abiertos, que en un principio convirtió en masivos los viajes al exterior en los 90.

Además los británicos perderían las reglas europeas de libertad de movimiento, afectando a alrededor de un millón de ciudadanos que viven en España y muchos más que residen y trabajan por toda la Unión.

Pero Matthew Elliott, jefe de Business for Britain, sostuvo que el país no tiene nada que temer de vivir al margen de la UE, aunque preferiría una renegociación de la membresía británica.

La cifra del comercio que el Reino Unido mantiene con la UE, 51 por ciento de sus exportaciones e importaciones, implicaría que Europa estaría igual de reacia a una guerra comercial, que en todo caso sería impedida por las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), señaló.

Una cifra de 3,5 millones de puestos de trabajo que dependen del comercio con la UE, frecuentemente citada por el proeuropeo ministro de Empresas e Innovación, Vince Cable, también es confusa, según opinó Charter.

"Esto está basado en dos investigaciones que son bastante antiguas, e incluso los autores afirman que una salida significa que no todo estaría perdido, porque parte del comercio seguiría", indicó.

Frecuentemente en el centro del debate se encuentra el poderoso sector financiero británico, que representa una décima parte de su economía.

El ex ministro del Tesoro de Margaret Thatcher Nigel Lawson opinó que está siendo estrangulado por trámites burocráticos por parte de la "celosa" Bruselas. Pero los partidarios de la UE creen que una salida del Reino Unido implicaría el final de Londres como capital financiera del continente, al perder acceso irrestricto al mercado único.

Pero Elliott se mostró en desacuerdo. "Cuando se debatía el euro, mucha gente en el Reino Unido pronosticó que si no nos uníamos, todos nuestros servicios financieros se trasladarían a Fráncfort y por supuesto eso no ocurrió y el Reino Unido se convirtió en el mayor lugar de comercio para el euro en el mundo".

Entonces, el Reino Unido ¿estaría mejor dentro o fuera de la UE? Según Charter, "la conclusión es que nadie lo sabe realmente".