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La dirección de la CIA y los efectos de la infidelidad

En este artículo, José Luis Guzmán Monroy analiza el cambio de nombres al frente de la CIA. Una nota destacada de México Seguridad.

En el año de nuestro señor de 1314, Felipe IV de Francia ordenó el castigo brutal de sus tres nueras acusadas de adulterio. Por caminos extraños, esa condena terminó desembocando en “La Guerra de los Cien Años” que devastó tanto a Francia, como a Inglaterra, y los enemistó para siempre. Si vemos casos de todos los tiempos, la moraleja es muy clara: hay relaciones extramaritales que pueden cambiar la Historia del mundo.

Cuando en noviembre pasado se hicieron públicas las aventuras sexuales del todopoderoso jefe de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana (CIA), el general David Petraeus, pocos imaginaron en la clase de guerra en la que se convertiría su sucesión y en la que, se terminaría juzgando toda la política exterior del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.

Para algunos círculos académicos y políticos la designación de John Brennan para dirigir la CIA significa autentificar el asesinato como método admisible, bajo el paraguas de la lucha contra el terrorismo.

¿Quién es John Brennan?

Los críticos de Brennan señalan que el controvertido Premio Nobel de la Paz comete un grave error al intentar nombrar al hombre que convirtió la palabra “drones” en vocablo de uso corriente, en el mercado de la violencia mundial. Los “drones” son los vuelos no tripulados o pretendidamente “inteligentes” que, también aparentemente, son “seguros”. Dentro y fuera de los Estados Unidos se cuestiona un arma, repetidamente empleada en el extranjero, contra ciudadanos norteamericanos o no, bajo sospecha de terroristas. En su tensa aparición ante la Comisión de Inteligencia del Senado norteamericano, John Brennan, señaló que los mortíferos vuelos de los “drones” salvan vidas. La expresión define su afinidad a prácticas que han marcado su trayectoria como alto cargo de la agencia y colaborador cercano a Obama.
Durante la administración del expresidente George W. Bush, el hombre que ahora quiere dirigir la CIA, respaldó el uso de la tortura en los interrogatorios y los arrestos por tiempo indefinido, a pesar del escándalo que generó la desclasificación de un documento confidencial del Departamento de Justicia, cuyas seis mil páginas revelaron los métodos empleados en Irak o en la prisión de Guantánamo. Pero aparentemente, los ahogamientos y otros abusos practicados a prisioneros, son válidos para John Brennan.

¿La segunda es la vencida?

No es la primera vez que Barack Obama trata de ubicarlo al frente de la CIA. En el 2008 tuvo esa ocurrencia. Dicen que el presidente literalmente enfureció cuando su intensión de nombrar a Brennan se filtró. Grupos progresistas y de derechos humanos rechazaron al candidato por su implicación en torturas y asesinatos selectivos. Obama declinó la propuesta, pero no se distanció del personaje. En los últimos años Brennan ha sido Vice Consejero de Seguridad Nacional y Contraterrorismo, y Asistente del Presidente. Como tal, ha coordinado el programa institucional involucrado en una “lista de personas a eliminar” de Al Qaeda y ha supervisado los ataques con drones en Pakistán, en Yemen y en Somalia. Clic aquí para seguir leyendo este artículo.