Histórico: los papas rezaron juntos
En un hecho que no registra antecedentes en la historia de Occidente, Francisco, el papa, se encontró en Castel Gandolfo con Benedicto XVI, el papa emérito. En el encuentro, ambos almorzarían, a unos 25 kilómetros del Vaticano.
"Un momento de altísima y profundísima comunión”. De esta manera calificaron desde la Santa Sede el encuentro entre ambos líderes de la Iglesia católica. Federico Lombardi, vocero vaticano, reveló que entre ambos hubo un "abrazo lindísimo", y luego ambos rezaron en un mismo banco de la capilla de la residencia, tras lo cual el papa dijo: "Somos hermanos”.
Benedicto XVI, el obispo de Albano, Marcello Semeraro, y el director de las Villas Pontificias, Savero Petrillo, recibieron a Francisco en el helipuerto de Castel Gandolfo.
El encuentro entre un pontífice y su antecesor es algo impensado en los tiempos modernos, ya que la última renuncia de un papa se produjo hace 600 años. Y aunque es un encuentro de carácter privado, todos -incluidos periodistas de todo el mundo- esperan algún gesto del papa argentino. Aunque los analistas explican que, por tratarse la Iglesia de una institución muy verticalista, no es de esperar que haya consejos de parte de Benedicto hacia Francisco, pero no se descarta que de la charla puedan salir algunas conclusiones.
Benedicto XVI ostenta la categoría de papa emérito desde el 28 de febrero, cuando renunció a su puesto de sumo pontífice, y desde ese día está recluido en el Palacio Pontificio sin contacto con el mundo exterior y dedicado a rezar por la Iglesia.
El Palacio Pontificio de Castel Gandolfo alberga a los jefes de la Iglesia entre julio y septiembre de cada año desde 1655. En la ciudad, recostada sobre el lago Albano, sobran los recuerdos de los últimos papas, desde Juan XXIII y Pablo V hasta Juan Pablo II y Benedicto XVI.

