Vale: el director global había pedido "máxima comprensión"
Marcio Godoy es el director global de la minera brasileña Vale. La multinacional con sede en Sao Paulo fue creada en 1942 y emplea a 134 mil personas en todo el mundo.
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Hasta hace unas horas, llevaba adelante en Mendoza su proyecto Potasio Río Colorado, que transformaría a la Argentina en la mayor productora de fertilizantes del mundo.
Sin embargo, para "proteger el efectivo", decidió suspender indefinidamente su tarea. La caída internacional del precio de los minerales le produjo a la firma pérdidas por 2.647 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2012.
Ayer, un día antes de que se comunicara al mundo (y con amplísima repercusión) la suspensión de su tarea en Mendoza, Godoy habló con un periodista del diario Perfil en Toronto, Canadá, en donde se encontraba participando de la feria PDAC 2013.
Dijo entonces: “Necesitamos la comprensión del Gobierno argentino para continuar con Potasio Río Colorado. El sector minero demanda, por naturaleza debido al tamaño de sus iniciativas, un tratamiento especial".
Un dato sumó ruido a la situación: las presidentas Cristina Kirchner y Dilma Rousseff iban a mantener el jueves una cumbre en El Calafate para discutir, entre otros temas, cómo garantizar la continuidad del megaproyecto, pero el encuentro se suspendió por el funeral de Hugo Chávez.
La minera solicitó un fuerte descuento impositivo –pidió poder desgravar el IVA de sus compras– y reclamó un tipo de cambio especial para ingresar divisas en el mercado argentino. Sus exigencias fueron rechazadas por el Gobierno argentino, que apuesta a buscarle socios para completar la inversión.
Godoy afirmó a Perfil que “el soporte del Gobierno es necesario para resolver problemas relacionados con la comunidad y con la infraestructura, entre otros aspectos que una empresa minera no puede solucionar por sí sola”. Hizo referencia, así, a los inconvenientes registrados por Vale a la hora de obtener los permisos municipales y superficiarios para avanzar con la construcción del ferrocarril entre Mendoza y Bahía Blanca incluido en el proyecto. La demora provocó un encarecimiento de US$ 1.000 millones.

