Libia: ya son 43 los muertos tras la manifestación pacífica
Al menos 43 personas murieron y 391 resultaron heridas durante una manifestación celebrada el viernes en Trípoli contra la presencia de milicias armadas, informaron fuentes médicas. Ante esta situación, el Ayuntamiento de la capital libia ha decretado tres días de luto.
Los hechos han vuelto a avivar la polémica sobre la presencia de estos grupos armados en la capital libia. Poco después del tiroteo, el primer ministro, Ali Zeidan, ha vuelto a resaltar la importancia de que abandonen la ciudad.
"La existencia de armas fuera de control del Ejército o la policía es peligrosa”, ha dicho Zeidan. “Todas las milicias armadas deben abandonar Tripoli, sin excepción”, ha añadido, según Reuters.
El presidente del Consejo Local de Trípoli, Al Sadat Al Badri, adelantó este jueves la celebración de esta marcha en favor de la aplicación del decreto 27 del Congreso Nacional (Parlamento) que determina la salida de las milicias de la capital. "Queremos un Trípoli sin armas", dijo Al Badri en una rueda de prensa en la que insistió en que la protesta sería pacífica. Al Badri subrayó que "los habitantes de Trípoli han perdido la paciencia" y recordó el último enfrentamiento ocurrido en la capital entre milicias, el pasado 7 de noviembre, que se saldó con la muerte de tres personas.
"La presencia de armas de todo tipo, ligeras, medias y pesadas en los edificios de viviendas o en zonas civiles o gubernamentales no se puede tolerar bajo ningún concepto", dijo este jueves el máximo responsable político de la ciudad.
La situación en Libia es cada vez es más delicada. Junto a los graves problemas de seguridad, la situación de los derechos humanos ha sido repetidamente denunciada por varias ONG's y la propia ONU en los últimos meses.
La revuelta contra la dictadura de Gadafi fue muy diferente a las de Túnez o Egipto, produciéndose desde el primer momento una militarización que desembocó en una cruenta guerra civil. Estas milicias, con la ayuda militar de la OTAN autorizada por la resolución 1973 de la ONU que permitía la intervención militar aérea, consiguierondestronar al dictador, aunque después se convirtieron en uno grandes obstáculos para la reconstrucción.
En el último año, los atentados y asesinatos han aumentado especialmente en Bengasi y al menos 70 personas han muerto, muchos de ellos oficiales de cuerpos de seguridad, según recuentos no oficiales. Uno de los ejemplos más representativos de esa falta de seguridad en el país se vivió durante el ataque de milicias armadas libias contra la embajada de EE.UU. en Bengasi, el 11 de septiembre del pasado 2012, en el que murió el embajador estadounidense, Christofer Stevens.
