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Cómo se vive el desabastecimiento en Venezuela

Un periodista venezolano relata en primera persona para MDZ la realidad de su pueblo: dólar paralelo, falta de productos, resignación y censura.
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Las noticias que nos llegan desde Venezuela reflejan el conflicto social que atraviesa la población frente a la escasez de productos básicos para vivir y la directiva de Nicolás Maduro de acallar a los medios que traten el tema, a quienes acusa de promover una “guerra psicológica” contra el pueblo.

En este contexto, MDZ Radio entrevistó al periodista venezolano Daniel Murolo, del diario La Región, para que narre en primera persona la situación real que se vive en las calles.

“No es cuento y no se puede tapar desde los medios lo que es la realidad porque basta salir a las calles de cualquier ciudad de Venezuela y pararse frente a un supermercado donde haya llegado alguno de los productos que están escaseando para ver las colas que se hacen. Y no solo frente a supermercados, frente a bodegas, frente a farmacias cuando llegan también algunos de los medicamentos que han estado faltando en los últimos días. Es una realidad que tanto opositores como oficialistas estamos viviendo, de la que no escapa nadie.”

A partir de la falta de alimentos también se producen roces entre los ciudadanos, que terminan peleando entre sí por conseguir los productos. Un hecho que particularmente trascendió fue la muerte de un recién nacido en medio de una disputa en un mercado, al respecto Daniel comentó:

“La semana pasada uno de los medios nacionales más importantes publicó el caso de dos hermanas que discutiendo por un kilo de harina de maíz dejaron caer a un niño de 3 meses de edad y murió. Hay otros casos en los que cuando llevás harina o papel higiénico y vienen y te la arrancan, te la quitan”.

“Es una historia dramática, lo que pasa es que la población ya empieza a acostumbrarse a eso. Por ejemplo para comprar en la cadena de distribución del estado, que se llamar Mercal, tenés que empezar a hacer la cola a las 4 de la mañana, incluso antes, para quizás poder comprar un sólo kilo de harina, un sólo kilo de arroz, porque te lo venden regulado. Incluso llegan al punto de que marcan a la gente con un número o sello para que no pueda hacer la trampa de entrar y salir y volver a comprar el mismo producto. El gobierno dice que esto lo aplica para evitar que algunas familias se lleven más de lo que necesitan y dejen sin comprar a otros. Y los que no compran en el Mercal tienen que recorrer de 3 a 4 supermercados, porque si estás en uno conseguís la leche en polvo, pero no hay harina, entonces tenés que irte a otro, y así. Y a través de las redes, facebook, Twitter, los periodistas y los ciudadanos van informando si llegó algún producto y a qué mercado”.

Murolo llamó la atención sobre cómo la gente se ha ido acostumbrando a esta situación: “Es una realidad que estamos viviendo y a la que la gente comienza a acostumbrarse. Ayer caminaba por la ciudad y dos señoras iban delante de mío, y vieron una cola enfrente y una le decía a la otra: “Vamos a hacer la cola”, y ni siquiera sabía qué estaban vendiendo! A la población venezolana en los últimos dos años la han acostumbrado a hacer cola para absolutamente todo y ya ni siquiera la gente se queja de eso, que es lo que preocupa y que es lo más triste”.

En medio del conflicto, señaló que los servicios siguen funcionando pero que en el interior ha habido inconvenientes con la luz: “En el servicio de la luz en Caracas y ciudades cercanas no hay problemas, pero si una viaja al interior hay poblaciones que pasan hasta 4 o 5 horas sin luz. Basta ver los diarios del interior para ver la cantidad de electrodomésticos que se queman por la cantidad de veces que se va la luz al día. Hace 15 días hubo un apagón nacional en el que se quedo el Estado sin energía eléctrica por 2 o 3 horas. Es una realidad, más allá de que algunos medios la magnifiquen, patente”.

Otro de los problemas fundamentales relacionados a la escasez, declaraba Murolo, tiene que ver con que no existen productos sustitutos u opciones de marca: “Si uno va a otro país y vas al supermercado podés encontrar 10 o 5 marcas diferentes, bueno aquí no hay, acá hay una sola. Es decir, la gente tiene que reemplazar papel higiénico con agua, y la escasez de papel se da en todos los formatos, en las servilletas por ejemplo también".

"Y sino tienen que recurrir a comprarlo más caro en el mercado negro, y ahí lo conseguís al triple de lo que vale. Igual el gobierno presento la lista de los “productos regulados”, donde estipulan lo que debe salir por ejemplo el kilo de carne, pero resulta que no la conseguís regulada sino en el mercado negro, que te sale 3 veces ese valor y la gente está obligada a comprar ahí porque al precio pautado no lo consigue”.

Producto de la gran demanda y la falta de productos los precios comienzan a subir. También destacó el problema del dólar paralelo y el “regulado”, como pasa en Argentina, algo que promueve dos lecturas completamente distintas de la realidad económica del vecino país. Ante estas problemáticas la respuesta del Gobierno fue sancionar a los medios que hablen de estos temas, así lo relataba Daniel:

“Maduro decía hoy que iba a multar o sancionar a los medios de comunicación social que estuviésemos informando sobre la escasez, una cosa insólita. Es prohibir como ya prohibió en el pasado que se hable del dólar negro, porque los medios no pueden hablar en Venezuela del paralelo, solamente del oficial que está a 6,5 bolívares por dólar en contra de 40 bolívares que es lo que sale en las calles. En su afán de controlar Conatel, que es el organismo encargado de vigilar a los medios, ya sancionó a un programa del canal Globovisión llamado Reporteros, porque habían preparado un informe especial sobre la escasez".

"Ellos evidentemente están tratando de tapar una realidad que no puede ser tapada con un dedo, porque todos los venezolanos comen, todos salen a la calle y todos necesitan de los productos básicos para vivir”.

 

Podés escuchar la entrevista acá: