Presenta:

De Haití a Chile, el perro labrador Caín olfatea en busca de cadáveres

Apenas tres semanas después de su regreso de Haití, Caín ya retomó su trabajo macabro en Constitución: olfatear para encontrar cadáveres bajo los escombros del tsunami que el sábado pasado devastó esta ciudad de la costa chilena.
Caín junto a su amo, buscando cadáveres. Foto: EFE
Caín junto a su amo, buscando cadáveres. Foto: EFE
Este perro labrador de 8 años busca en las casas de la orilla del río Maule, de las cuales no queda sino escombros tras el sismo de magnitud 8,8 y el paso de tres olas que tenían entre 10 y 15 metros, según los testimonios. El can trepa sobre un montón de piedras, olfatea y sigue en otra dirección.

"Estos perros marcan donde se sienten los gases producidos por la descomposición de los cuerpos", explica su amo, el cabo segundo de Bomberos, José Carrasco Martínez, que llegó el domingo desde Santiago.

Otros labradores son entrenados para buscar sobreviviente, pero Caín solamente busca cadáveres desde que tenía ocho meses. En Constitución ya encontró cuatro cuerpos.

"En una casa, había dos adultos y dos menores sepultados abajo de los escombros. Era una construcción muy antigua, de adobe, una mezcla de barro con paja", precisa el cabo Carrasco.

"Estamos trabajando en lugares donde familiares señalan gente desaparecida. Operamos en todo tipo de catástrofes en Chile y también afuera cuando nos lo solicitan otros países", agrega.

Luego de misiones en Colombia o en Bolivia, Caín fue llevado a Haití el 14 de enero, dos días después de que un sismo arrasara a la capital, Puerto Príncipe, donde murieron 220.000 personas según las últimas cifras.

Nuestra primera misión era encontrar a la mujer del general chileno que era el jefe de la misión de la ONU en Haití. Estaba haciendo deportes en la sala de fitness al momento del sismo. Fue una labor de más de 7 días y ahí salieron cinco personas muertas", cuenta el cabo.

En total, el perro y su amo se quedaron cerca de un mes en la isla caribeña.

"Allá todo colapsó, pero hay que considerar que eran techos de cemento. No usan la misma estructura. Acá (en Constitución) la mayoría de las casas se fueron abajo pero hay unas que siguen de pie. Lo que más afectó acá fue el tsunami", dijo.

En una ciudad de 60.000 habitantes, donde 84 cuerpos fueron encontrados hasta el miércoles en la noche, varios cientos siguen aún desaparecidos y la amplitud de la tarea sigue siendo inmensa para Caín y los otros cinco labradores desplegados en la orilla del río Maule.

"No sé cuanto tiempo vamos a quedarnos", dice Carrasco.