Aumentan los problemas en Bolivia
Esta tarde, analistas bolivianos consultados por MDZ daban cuenta de un intenso movimiento en el Palacio Quemado, sede del gobierno de aquel país.
Allí, tomaban contacto con los sectores más importantes del poder nacional e internacional con la intención de evaluar si están dadas o no las condiciones para que el referéndum del domingo se realice.
Una cantidad inédita de observadores se encuentran en Bolivia para garantizar su correcto desarrollo. Pero se teme que la violencia empañe lo que debería ser un verdadero acto de democracia, como es la posibilidad de que cada boliviano dirima las profundas discusiones ideológicas votando ya sea a favor o en contra de la continuidad en el poder de Evo Morales y Álvaro García Linera, su vicepresidente.
La OEA, esta misma tarde, hizo conocer un comunicado llamando a la pacificación y pidiendo garantías para el normal desarrollo de la jornada cívica.
Sin embargo, las movilizaciones que se desarrollan en distintos puntos de ese país han dejado un saldo de muertos y heridos e, inclusive, impidieron que el primer mandatario diera su mensaje al país en Sucre este 6 de agosto, día nacional de Bolivia.
El más grave hecho institucional fue el intento de asesinato del Ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana Taborga. Su automóvil fue baleado el martes en la ciudad de Trinidad, capital del estado de Beni, uno de los más adversos al presidente Morales.
El propio Quintana relató que desconocidos dispararon contra su vehículo, que se encontraba estacionado frente al hotel donde mantenía una reunión de trabajo con autoridades locales.
Pero más grave aun es lo que afirmó el vocero de la presidencia, Iván Canelas: en declaraciones a la Red Erbol de radios, dijo esta tarde que algunos grupos, al no haber logrado sus objetivos por la vía violenta, ahora están empeñados en atentar contra la vida de dignatarios de Estado.
Funcionarios conocidos aquí
Tanto Quintana como Canelas son personas conocidas en la Argentina. El primero, fue jefe de campaña de Morales y antes, fue un activo militante e investigador en temas de Seguridad, fundador de un Observatorio en la materia con sede en La Paz. Militar que pidió la baja, Quintana Taborga dedicó gran parte de su vida a diseñar políticas de seguridad y fue, antes de asumir la responsabilidad como ministro, un asiduo visitante de Buenos Aires en donde conserva una buena red de amigos.
Allí, junto al ex senador y actual presidente de la Petrolera Estatal de Bolivia, Santos Ramírez, acompañó en 2002 la fundación de la Red de Desarme del MERCOSUR, junto a expertos en el tema de los países de la región.
Iván Canelas, fue diputado hasta no hace mucho tiempo. Visitó Mendoza el año pasado en ese carácter y ofreció una conferencia en la Legislatura provincial sobre control de armas y seguridad. Además, visitó la sede del Centro de la Colectividad Boliviana en Guaymallén. Luego de una crisis en el área gubernamental encargada de comunicar las acciones de gobierno, Canelas fue convocado por Evo Morales para convertirse en su vocero.
Hoy tuvo la misión de denunciar que los altos funcionarios nacionales de Bolivia están en la mira.