El próximo martes comenzará en Miami el juicio oral por el caso Antonini
Franklin Durán, un venezolano que fue amigo y socio de Antonini Wilson, será el único acusado. Durante el proceso, se espera que se conozcan más detalles de la relación del poder kirchnerista con los dólares que viajaron en la valija. Estiman que el juicio durará menos de un mes.
El próximo martes 2 de septiembre a las 12.30 de la Argentina, comenzará en Estados Unidos, más precisamente en Miami, el juicio oral por el caso Antonini Wilson.
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Franklin Durán, un venezolano que fue amigo y socio del valijero, será el único acusado. El fiscal Thomas Mulvihill le imputa haberse confabulado con otras cuatro personas para presionar, como agentes de inteligencia del gobierno venezolano en suelo estadounidense, a Guido Alejandro Antonini Wilson. El objetivo era que ocultara el origen y el destino de la valija con 800.000 dólares que había intentado ingresar en la Argentina, el 4 de agosto del año pasado.
Los mismos cargos pesan contra los venezolanos José Canchica Gómez, Carlos Kauffmann y Moisés Maionica y contra el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello. Pero, a excepción del primero, que está prófugo, Durán es el único que no se declaró culpable. Fue, además, quien le dijo a Antonini, en unas de las reuiones que los acusados mantuvieron con él entre agosto y diciembre de 2007, que el dinero de la valija era un aporte del gobierno venezolano para la campaña electoral de Cristina Kirchner.
La revelación, que causó un sismo político en los primeros días del gobierno de la Presidenta, no será parte central en el juicio. Pero, a lo largo del proceso, pueden quedar al descubierto más detalles de la relación del poder kirchnerista con los dólares que viajaron en la valija que, para el fiscal, no era de Antonini sino de otro de los pasajeros del avión rentado por el gobierno argentino.
Será el momento, además, para que declare en público, por primera vez, Antonini Wilson, el venezolano-estadounidense que, tras abandonar la Argentina de apuro, buscó la protección del gobierno de los Estados Unidos y se convirtió, luego, en testigo estrella de la investigación contra sus ex socios y amigos. La justicia argentina reclama su extradición desde el 31 de agosto del año pasado.
En el juicio, Antonini volverá a ver cara a cara a Durán y a Kauffmann, con quienes compartía negocios en la Venezuela de Hugo Chávez. La última vez que había visto a alguno de ellos fue el 11 de diciembre, en el encuentro que los venezolanos organizaron en un restaurante de Fort Lauderdale para forzar a Antonini a que callara la verdad, según la acusación fiscal. Ese día, el FBI arrestó a Durán, Kauffmann, Maionica y Wanseele.
Los últimos tres serán sentenciados entre el 12 y el 15 de este mes, en medio del juicio contra Durán, en el que declararán como testigos. Después de varias semanas de resistencia, acordaron declararse culpables de conspiración y espionaje, a cambio de recibir el mínimo de la pena, de cinco años de cárcel. Sobre Durán, en cambio, podría recaer un castigo de hasta 15 años de prisión.
Antes de escuchar a los testigos y de que el fiscal haga su acusación, Joan Lenard, una jueza del Estado de Florida que entre sus antecedentes cuenta con una famosa condena por espionaje contra cinco cubanos en 2001, deberá resolver planteos del abogado de Durán, Ed Shohat.
Uno de ellos es un pedido para que sea rechazado como prueba del caso un documento que presentó el miércoles la fiscalía, en el que se afirma que Kauffmann y Durán intervinieron en varios pagos de sobornos millonarios a funcionarios de Venezuela. Para Shohat, ese escrito no tiene que ver con la acusación y deja al descubierto que el objetivo del juicio es avergonzar al gobierno de Chávez. El abogado falló en otro intento de descubrir si el gobierno estadounidense había logrado el testimonio de Antonini, a cambio de una promesa de que no sería extraditado a la Argentina, algo que la fiscalía niega.
Los analistas que siguen de cerca el caso estiman que el juicio demorará menos de un mes. Es el plazo que habrá que aguardar para que en la sala se escuche la decisión del jurado, informa el diario La Nación.
En el juicio, Antonini volverá a ver cara a cara a Durán y a Kauffmann, con quienes compartía negocios en la Venezuela de Hugo Chávez. La última vez que había visto a alguno de ellos fue el 11 de diciembre, en el encuentro que los venezolanos organizaron en un restaurante de Fort Lauderdale para forzar a Antonini a que callara la verdad, según la acusación fiscal. Ese día, el FBI arrestó a Durán, Kauffmann, Maionica y Wanseele.
Los últimos tres serán sentenciados entre el 12 y el 15 de este mes, en medio del juicio contra Durán, en el que declararán como testigos. Después de varias semanas de resistencia, acordaron declararse culpables de conspiración y espionaje, a cambio de recibir el mínimo de la pena, de cinco años de cárcel. Sobre Durán, en cambio, podría recaer un castigo de hasta 15 años de prisión.
Antes de escuchar a los testigos y de que el fiscal haga su acusación, Joan Lenard, una jueza del Estado de Florida que entre sus antecedentes cuenta con una famosa condena por espionaje contra cinco cubanos en 2001, deberá resolver planteos del abogado de Durán, Ed Shohat.
Uno de ellos es un pedido para que sea rechazado como prueba del caso un documento que presentó el miércoles la fiscalía, en el que se afirma que Kauffmann y Durán intervinieron en varios pagos de sobornos millonarios a funcionarios de Venezuela. Para Shohat, ese escrito no tiene que ver con la acusación y deja al descubierto que el objetivo del juicio es avergonzar al gobierno de Chávez. El abogado falló en otro intento de descubrir si el gobierno estadounidense había logrado el testimonio de Antonini, a cambio de una promesa de que no sería extraditado a la Argentina, algo que la fiscalía niega.
Los analistas que siguen de cerca el caso estiman que el juicio demorará menos de un mes. Es el plazo que habrá que aguardar para que en la sala se escuche la decisión del jurado, informa el diario La Nación.

