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Policía no culpa a padres de Madeleine de su muerte

Se les atribuye la desaparición del cadáver de la niña, no un asesinato. Los restos de sangre encontrados en el coche de alquiler de los McCann no se pueden adjudicar con seguridad a Maddie según la PJ mientras que medios británicos dicen que la hay un 100% de compatibilidad entre la evidencia y la pequeña.
Padres de la desaparecida niña. Foto: AFP / Archivo
Padres de la desaparecida niña. Foto: AFP / Archivo
En el caso de Madeleine, la policía portuguesa no culpar a sus padres de homicidio, sino de la desaparición del cadáver de la pequeña, según informa hoy la prensa local.

El diario "Público" informa hoy que los investigadores tan sólo acusan a los padres de la niña desaparecida hace más de cuatro meses, Kate y Gerry McCann, de haber hecho desaparecer el cadáver de su hija de cuatro años, según se desprende del informe que la policía prevé remitir a la fiscalía.

La policía considera que Madeleine murió el 3 de mayo en el apartamento donde la familia pasaba las vacaciones en la costa del Algarve, en el sur de Portugal, pero que fue un "caso de accidente", informó el prestigioso diario. El ocultar un cadáver constituye un delito menor. Por ello, los investigadores no tenían la intención de emitir una orden de detención contra los padres.

En tanto, la Policía Judicial (PJ) portuguesa subrayó hoy que los restos de sangre encontrados en el coche de alquiler de los McCann no se pueden adjudicar con seguridad a Madeleine.

"Según los análisis del laboratorio que tenemos, no se puede decir con absoluta certeza a qué persona pretence la sangre", dijo en Lisboa el director de la PJ, Alípio Ribeiro.

Medios británicos informaban hoy que los restos de sangre encontrados en el vehículo coincidían "cien por cien" con el ADN de la niña de cuatro años.

Los padres de Madeleine, Kate y Gerry McCann, alquilaron el coche 25 días después de la desaparición de su hija. Un amigo de la familia señaló que los restos ADN en el vehículo se deberían a un viaje en el que los padres de Madeleine llevaron las cosas de un apartamento a otro.