Este es el plan del Gobierno para ganar las elecciones de octubre

Este es el plan del Gobierno para ganar las elecciones de octubre

El oficialismo ha trazado un mapa electoral al que le brindará especial especial de cara a las elecciones de octubre. En esta nota, Paulino Rodrigues detalla qué provincias serán las que el Frente de Todos busca captar para conseguir una victoria y cómo lo pretende hacer.

Paulino Rodrigues

Paulino Rodrigues

Las elecciones legislativas de octubre están cada vez más cerca y en poco tiempo se comenzarán a ver las estrategias que tanto el oficialismo como la oposición elegirán para competir.

Estos son los puntos más importantes de la columna del especialista político y periodista Paulino Rodrigues, quien analizó este ajedrez electoral en MDZ Radio:

Reunión del Mercosur

  • Un nuevo aniversario de la gesta fundacional del Mercado Común del Sur (Mercosur) y por ello se encontraron los presidentes de modo online. Hubo muchas luces y muchas sombras en estos 30 años. En términos generales diría que nunca pudo lograr la primera aspiración de los fundadores, que era ser una unión aduanera perfecta.
  • Tampoco fue un bloque regional sólido, tuvo muchas turbulencias que hoy han quedado evidenciadas con miradas ideológicas sobre cómo insertarse en el mundo. Hoy hay más para re ordenar que para proyectar. Nunca tuvo una moneda común, como en principio se buscaba.
  • Habría que ir por la homogeneidad para tener una unión aduanera perfecta, es decir sin aduanas internas y con un bloque que tenga la misma postura de negociación con el exterior, algo que no es fácil. La verdad es que si no nos ponemos de acuerdo en Argentina, menos con el resto. Bolsonaro, Lacalle Pou y Alberto, juntos. Hay diálogo, yo diría hasta roto entre Argentina y Brasil, salvo excepciones.
  • El parlamento del Mercosur tampoco ha tenido una resolución importante, más bien es decorativo y está creado desde mediados de los 90. El Mercosur es eso, está todo por hacer. No está mal lo que está, pero es menos de lo que se pensó, aunque no ha sido poco para afrontar determinadas crisis, entre ellas el "efecto tequila" de mediados de los 90 y las de la década pasada.
  • No se llegó a la complementariedad de las economías. Tenemos una participación relativa menor y no mayor, es decir Brasil representa menos para Argentina de lo que representaba hace 20 años y Argentina para Brasil mucho menos. No hemos logrado lo que sí pudo EE.UU con Canadá y México, donde hay una relación mucho más fecunda. Tienen muchos problemas, migratorios en particular, pero acá también están, descriptivos de los momentos en los que estamos discurriendo.
  • Yo diría que el mundo no nos es un hábitat confortable en estos tiempos, porque no tenemos un alineamiento estratégico con nadie, no tenemos buenas relaciones con muchos, la salida del grupo Lima me parece muy sintomática y muy descriptiva, porque significa un respaldo a Maduro. Un gobierno que a todas luces es en la región el que menos respeta los derechos humanos de mínima, además de que los atropella, como han dicho sendos informes de la ONU. Así que yo creo que la situación de Argentina hoy, en términos de política exterior, es de comportamientos muy erráticos. Con un canciller que a todas luces aparece discutido, como es Felipe Solá y con una impronta cuestionada incluso por los propios.
  • Tenemos menos participación en el comercio mundial de lo que supimos tener, en 60 años pasamos del 2.5% a lo que somos hoy, poco menos del 0.22%. Somos un jugador exportador en materia agropecuaria muy importante, pero está claro que en el peso relativo internacional hemos caído.

La promoción industrial sin Mendoza

  • El Gobierno Nacional decidió rebajar los aportes patronales a las provincias del Norte. Esto enojó a Mendoza, hay un planteo incluso de Anabel Fernández Sagasti, es decir que puertas adentro en el kirchnerismo se ha objetado mucho la decisión que tomó Alberto Fernández con los gobernadores de la patria grande. Les redujo aportes patronales para los nuevos empleados que contraten las empresas afincadas en estas provincias, beneficios para tratar de paliar parcialmente la destrucción de empleo que hay en la pandemia, en la pre y en la pos. Porque la verdad es que hace más de una década que Argentina no está creando empleo en el sector privado y lo que se crea es marginal, en la periferia, de baja calidad. 
  • Yo creo que el Presidente se metió en un brete, porque efectivamente el privilegio de algunos termina siendo en desmedro de otros y en vez de tener una política integral tiene una sectorial que no ayuda a resolver la asimetría. Está bien el planteo de Mendoza. Creo que puede tener asidero en el Congreso, si lo propone Anabel Fernández Sagasti supongo que la vicepresidente le va a dar apoyo, ahí entiendo que también desde la oposición van a pedir y otros gobernadores van a pugnar por. Entonces Alberto Fernández estará en un brete y probablemente termine licuando la decisión de apoyo a algunos, porque finalmente no tendrá capacidad política para eliminar la idea de no extender lo que estableció para 10 provincias al resto del país. Así que yo creo que sí, que va a prosperar.
  • El oficialismo quiere ganar el Norte para formar otro Conurbano
  • ¿El gobierno nacional ha resignado los votantes y apuesta por la población del norte, que sumada equivale a un Conurbano bonaerense? Los Fernández Fernández llegaron al poder por el millón 200 mil votos en el Conurbano bonaerense, sin el cual no se explica la victoria. Con lo cual concentrar el esfuerzo de ingeniería electoral, obra pública y presencia del Estado en el Conurbano, más el Norte y la Patagonia es bastante evidente, bastante lógico y razonable, pensado desde la estrategia electoral no desde la construcción de un país.
  • Cuando Mauricio Macri ganó el balotaje con Scioli lo hizo en 8 provincias, pero perdió en 16, que son las del Sur (de la Patagonia) y del Norte. En la elección de 2019 Macri tuvo victorias en la elección del 41%, de los votos que sacó en 7 provincias que son las del medio: Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Mendoza, Ciudad de Buenos Aires y La Rioja, curiosamente.
  • Entonces, efectivamente hay un germen, socio políticamente hablando, que lleva al Gobierno a observar de una manera diferente a lo que es desigual en términos electorales para sí. Esto también explica lo que ha ocurrido con el campo, con Vicentin y lo que pasa con el biocombustible: la idea de modificar la composición de bioetanol y demás en las naftas, perjudicando un complejo importante de poco más de 50 compañías que invirtieron más de 3 mil millones de dólares en los últimos 15 años para hacer una energía más limpia y para apuntalar la chance de que Argentina tenga componentes menos contaminantes en sus naftas y menos uso de los combustibles fósiles, como la ley de Néstor Kirchner y de promoción de biocombustible de 2016 lo establecía. Pero claro, porque las principales perjudicadas son Santa Fe, Córdoba, algo de Entre Ríos, el Norte de Buenos Aires, y observemos que habría una modificación para que el derivado de la caña de azúcar se mantenga, esto es privilegiar a Tucumán.
  • En conclusión, los grandes bastiones de cara a las elecciones serán el Norte, el Conurbano más la Patagonia, pese a las compleja administraciones de Santa Cruz, con Alicia Kirchner, de Chubut, con (Mariano) Arcioni, un ahijado político putativo de Sergio Massa más que de Cristina Kirchner y pese a una relación oscilante con el movimiento popular neuquino, amo dueño y señor de la política local.
  • Hasta aquí va a buscar tener un diferencial de votos allí que le permita mantener la mayoría en el Senado y buscar ostentar la mayoría, ya no con acuerdos con bloques, como los de José Luis Ramón, sino un bloque que con impulso y fuerza propia termine decantando en un bloque mayoritario en la Cámara de Diputados, para no depender de esos acuerdos que hoy son centrales para las leyes que están finas. Ahí lo que pasa es que después empiezan a chocar en la interna las distintas decisiones del PJ dentro del Frente de Todos y que cada uno empieza a jugar su propio partido. No son ingenuos, el peronismo cordobés no va a acompañar cualquier cosa y hoy creo que está más cerca de ser un bloque opositor que uno oficialista. Sin embargo apoyó al Gobierno en medio de la pandemia en varias iniciativas, pero trabó la reforma judicial, fue el que objetó claramente el impulso por la ley de expropiación de Vicentin y es el que probablemente hoy le ponga límites al apetito de algún sector del Gobierno de buscar reformas. Por ejemplo en cómo cambiar las mayorías para elegir al procurador, que es el viejo anhelo del kirchnerismo más duro, que ya tiene media sanción en Senado pero que no va a pasar el filtro de Diputados, porque los respaldos del lavagnismo, del bloque cordobés alineado con Schiaretti, no van a dar plafón. Eso también es un partido que hay que observar.

Atentos a la suba de tarifas

  • Hay que estar muy atentos a las decisiones que se van a tomar en torno a los aumentos de tarifas de servicios públicos. Kicillof confirmó un 7% para la energía eléctrica en la provincia de Buenos Aires, para el interior, para las cooperativas y demás. Mientras que el Gobierno Nacional debe tomar decisiones respecto al tema de tarifa de gas y energía eléctrica en el Amba, esa de la que estamos hablando que tendrá una atenta mirada del Gobierno en términos políticos y electorales. Pero ahí (Martín) Guzmán está muy tensionado porque la caja tiene severas restricciones.
  • El ministro de Economía quiere un acuerdo pronto con el Fondo, que algún sector del gobierno -como blanqueó- no está dispuesto a acompañar y eso no es poco y es lo que hemos visto con los bonos, la incertidumbre creciente y la versión al riesgo que genera la Argentina, pese a la corrección tras el documento del FMI. Pero cuidado con todo lo que pasa entorno a las tarifas de servicios públicos, incluyendo a la nafta. Hay muchas conversaciones con el sector privado en torno a eso, negociaciones de último momento y atención porque todo eso, se resuelva como se resuelva, va a depender en buena medida la inercia inflacionaria de los próximos 60 o 90 días en la Argentina, teniendo en cuenta que la hipótesis de Guzmán es que marzo la inflación esté arriba del 4%, pero que a partir de abril baje fuerte. Lo que pasa es que si le imprimen dinámica de aumento de servicios en abril, como determino ya Kicillof, va a contaminar los precios en mayo, junio y quizás hasta julio, cuando el gobierno ponga todo el foco para intentar recuperar algo de clase media en el tramo final de cara a las Legislativas, la clase más golpeada al igual que los sectores más vulnerables frente a estas perspectivas de aumento.
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