Se cayó la denuncia contra Franco, el hijo de Beto Casella, y revelaron el motivo oculto
Tras el pago de una deuda de haberes, la denunciante optó por levantar los cargos por violencia y acoso laboral que recayeron en el hijo de Beto Casella.
Franco Casella recibió la confirmación de que ya no tiene cuentas pendientes con la Justicia. / Archivo MDZ
El panorama judicial de Franco Casella ha dado un vuelco definitivo. Luego de meses de incertidumbre y preocupación, el hijo del histórico conductor de Bendita recibió la noticia que tanto esperaba: la denuncia por acoso laboral y maltrato que pesaba sobre él fue retirada.
El conflicto, que se había originado en 2025, llegó a su fin tras un acuerdo vinculado a reclamos salariales que, según trascendió, habrían sido el motor principal de la disputa legal que lo tuvo en el ojo de la tormenta mediática.
El hijo de Beto Casella quedó libre de cargos tras un millonario reclamo
La primicia fue lanzada por el periodista Juan Etchegoyen en su ciclo de redes sociales, donde brindó pormenores del cierre de la causa. Según explicó el comunicador, la denunciante, Valentina Kurchan, decidió dar marcha atrás con sus acusaciones de "violento y maltratador" una vez que se regularizaron sus pagos pendientes.
"La novedad de último momento es que ya no hay denuncia contra Franco, el hijo de Beto Casella porque la denunciante decidió retirar denuncia", precisó el conductor, aclarando que el expediente ya no se encuentra en manos de la Justicia.
El trasfondo de la cuestión parece haber estado ligado a una cuestión económica más que a una persecución personal. Etchegoyen recordó que el telegrama enviado originalmente incluía una exigencia por sueldos no abonados, algo que le resultó llamativo desde el principio al mezclarse con acusaciones de índole laboral y personal.
“Me dicen que Valentina ya cobró el dinero que se le debía y que reclamaba con razón y decidió quitar la denuncia contra el hijo de Beto”, concluyó el periodista sobre el desenlace que le devuelve la tranquilidad al clan Casella.
A lo largo del último año, Franco no ocultó el impacto emocional que este proceso tuvo en su vida cotidiana. En declaraciones anteriores al mismo programa, el joven había manifestado estar sumamente afectado por la gravedad de las etiquetas de "maltratador" que se le habían adjudicado. Con el dinero depositado y la firma del acta correspondiente, la denunciante cerró el capítulo legal, permitiendo que la imagen del joven quede limpia de las duras carátulas que lo señalaban ante la opinión pública.